20.1.06

BECAS RESUCITADAS


AIROTIV
LAS BECAS RESUCITADAS

Dice la Constitución que "los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos..." Y prosigue que éstos "promoverán las condiciones para la participación libre y eficaz de la juventud en el desarrollo (...) cultural" Dicho esto queda claro que es responsabilidad de "lo público" promover la cultura local generando actuaciones que la enriquezcan. Fomentar el arte contemporáneo alavés sería, por lo tanto, responsabilidad de la Diputación alavesa.
Por contra Artium no es un poder público. Artium no forma parte de la Diputación. Ni la Diputación dirige Artium desde su departamento de Cultura. Artium es una Fundación regida por un patronato formado por miembros de cuatro instituciones públicas y de cuatro privadas. En el patronato hay once personas. Sólo cinco de ellas son representantes de la Diputación.
¿A dónde quiero llegar con todo esto? A que el pasado miércoles leí en prensa que Artium va a destinar 60.000 euros a becas y ayudas a los artistas alaveses. Dinero que sale de las arcas provinciales, de esa remesa de 150.000 euros destinada al plan "Programárica". Plan que persigue "impulsar la filosofía" por la que se guió la desaparecida sala Amárica, donde los artistas locales tenían una relevancia especial, según palabras del propio Diputado de Cultura. Plan que desde hace tres años gestiona Artium con dinero de Diputación.
El lector puede pensar: "¿Qué más da? Por fin los artistas alaveses van a tener sus tan imploradas becas." Bien. Yo me alegro por ello pero... Se me dibuja un gran "pero" en mi cabeza: una vez más estamos asistiendo a que las responsabilidades de Diputación se diluyen delegándose en una entidad privada. Porque que Diputación convoque becas para artistas (como ya hacía hasta hace unos años) es garantía de que éstas se convoquen anualmente por medio de una orden Foral, de que se haga una convocatoria mediante un concurso público, y de que ésta se publique en su correspondiente Boletín Oficial, de que el fallo del jurado pueda ser recurrido según marca el Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas. Resumiendo: si las becas o ayudas las convoca Diputación se pueden exigir responsabilidades si algo se gestiona mal. Se garantiza una trasparencia. Y una equidad. Con Artium no tenemos ese aval.
A ese respecto es interesante que recapitulemos sobre lo que indicaba el informe del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas sobre la Fundación Artium: "la utilización de figuras jurídicas como las Fundaciones puedan suponer un menoscabo del control exigible a la utilización de fondos públicos" Así que hagamos las cosas bien: las becas para artistas las debería de volver a convocar la Diputación, de la misma forma que hace con las ayudas a las artes escénicas y musicales. Como ya hacía antes de que Artium ex
istiera.