18.3.06

NO HAY "PLAM"

El colectivo independiente Plataforma Amárica (para abreviar lo llamaré “Plam”) nació hace cuatro años como reacción al cierre del espacio público dedicado al arte actual Sala Amárica. Nació para impedir dicho cierre. Y con ese fin recogió cerca de cinco mil firmas de ciudadanos alaveses. Las necesarias (el 2% del censo electoral) para poder presentar en Juntas Generales una propuesta de Iniciativa Normativa Popular que asegurara la permanencia de dicha sala. Era la primera vez que alguien usaba este mecanismo democrático en Álava. Un mecanismo que permite intervenir, en teoría, a la sociedad civil en los asuntos públicos. La propuesta de norma, siguiendo los procedimientos administrativos pertinentes, se presentó en Juntas para que los junteros pudieran debatirla en un pleno y rechazarla o aceptarla. Pero, la Iniciativa ni siquiera llegó debatirse. Porque fue desechada de raíz por los partidos que estaban al frente de dicha institución. Legalmente estaban en su derecho: tenían la mayoría necesaria. Pero moralmente no: había cinco millares de alaveses detrás de esa propuesta. Y Amárica se cerró sin que hubiera un debate en Juntas.
Y Plam, a pesar de ese varapalo, no se disolvió. El colectivo decidió comenzar un nuevo ciclo. Ésta vez como agente crítico que apuntara líneas de actuaciones con el fin de reactivar el, después del cierre de Amárica, más débil aún tejido cultural alavés. Hace tres años Plam creó una web, en la que hoy en día se pueden leer miles de noticias y comentarios sobre cultura local. Por otra parte, el colectivo mantuvo un diálofo con Artium sobre el nuevo programa de éste dedicado al arte local: “Entornos próximos”. Plam también ha expresado en varias ocasiones públicamente su opinión aportando ideas y criticando ciertas políticas sobre proyectos culturales primordiales. Como por ejemplo sobre el manido, y a fecha de hoy irresuelto, asunto del 2% municipal. En resumen: Plam en este segundo ciclo asumió siempre una labor de agente crítico con el fin de que los poderes locales públicos tomasen nota y reactivasen nuestra débil esfera cultural.
Y hace un año Plam reunió en unas mesas de trabajo a los agentes públicos culturales. A éstas acudieron también ciudadanos representativos de nuestro esfera cultural Sobre lo que ahí se dialogó Plam elaboró durante el 2005 un informe crítico que hoy se ha presentado en la librería Zuloa. El informe está en dicho local para cualquiera que quiera disponer de él.
Y Plam ha anunciado su disolución. Sus miembros, entre los que yo me encuentro, hemos decidido cerrar la barraca. El segundo ciclo de la plataforma concluye, por lo tanto, con la entrega del informe. Plam opina que desde esa estructura es difícil aportar a la ciudad algo más. El instrumento está agotado. Como nada se destruye, sino que todo se trasforma, los miembros intentarán crear, juntos o por separado, nuevas estructuras que sean útiles y enriquezcan el tejido cultural de la ciudad. Sin nostalgias.