7.3.06

RARA AVIS

Ayer se inauguró, en el espacio alternativo dedicado al arte Zuloa, una inusual exposición. La peculiar muestra, que lleva por título “Aversión innata y/o adquirida,” reúne carteles, pinturas y escritos de un disidente del arte: Detritus. El proyecto ha sido coordinado por el poliédrico Arturo Rodríguez Bornaetxea (Fito) “Hoy todavía podemos hacer cosas por nosotros mismos…” escribe Fito en el librillo que recoge el proyecto que se muestra en la sala. Y es que esta exposición está producida sin la ayuda de ninguna institución pública. Unos aportan la sala, otros diseñan el catálogo, otros hacen los carteles y las invitaciones… En un momento y en un lugar en el que nadie mueve un dedo si no hay pasta de por medio, es de agradecer que todavía existan filántropos capaces de invertir dinero, intenciones y energías propias para llevar a cabo un proyecto artístico de otra persona. Hecho que constata la existencia de vida cultural en esta ciudad fuera de la institución. Escasa, pero existe. Y el que acuda a la exposición podrá confirmarlo. De la misma forma que Detritus existe fuera del circuito del arte. Por que es un creativo que realiza lo que realiza sin el ánimo de vivir de ello. La rebeldía, la protesta, el cisma, la crítica social, la melancolía, el tormento, forman parte de su obra y de su vida.
Detritus (1964) es un personaje vinculado con el moviendo “okupa”, con el “punk”, con el rollo “siniestro”. Y su exposición es radicalmente anti “cool”. Exposición que nos obliga a retroceder hasta los revueltos años ochenta y noventa. A los años del rock radical vasco, del movimiento “okupa”, del pensamiento insumiso. Y es curioso que esta exposición se muestre en un espacio situado en pleno Casco Viejo, próximo a “la Zapa”. Exhibiendo imágenes y textos similares a los que se podían avistar por esta calle a finales de los ochenta. Cuando el movimiento alternativo, crítico y disidente ocupaba la zona. El “háztelo tú mismo” era la consigna de por entonces: fancines, carteles, camisetas llenaban las barras de los bares. Y esa forma de entender la vida, esa ética, también conllevaba su estética. Una ética y una estética que aún se pueden respirar a bocanadas en “Adversión innata y/o adquirida”.
Muchos años llevaba Detritus sin exponer su obra… Porque, como el mismo dice: “para ser un artista exitoso hay que ser dinámico, saber sonreír convenientemente, invitar a copas, mantener conversaciones… todo eso que yo no sé hacer”
Detritus mezcla en sus carteles imagen y texto. Y sus pinturas son también carteles. Carteles únicos que interpelan al público con sus mensajes. Son obras que surgen como reacción a lo que el autor está viviendo. No dejan de ser un modo de insurgencia, un parapeto desde el que poder resistir. Como el punk era un movimiento que surgió como reacción ante el modo oficial de vida de su época. Vida que no ha cambiado sustancialmente desde entonces. Lo que habría que preguntarse hoy en día es: ¿Por qué ya nadie reacciona ante lo que nos rodea?