24.8.06

NÚMEROS

Los responsables políticos en materia cultural tiran de números. Parecen economistas. Están inmersos en una paranoia cuantificadota: justifican su gestión cultural a base de dígitos ¿Qué pensaríamos de un concejal de economía que explicase su cometido hablando de Picasso, por ejemplo? Nuestros representantes políticos en materia cultural proclaman que tal acto cultural, tal museo, ha recibido tantos visitantes. Pero es como no decir nada. Desconocen si esos visitantes han salido con ganas de no volver, o de quemar el museo, si el profe de turno les ha obligado a ir, si sólo han ido a comer canapés el día de la inauguración, si la visita entraba dentro un viaje organizado del “touroperador” de turno, si han pasado por el museo sin que el museo pase por ellos…
Y estos días leo que “casi un millón de personas acuden a los actos programados en La blanca” Bien. ¡Un millón de personas en Vitoria y yo sin enterarme! Y mira que yo soy experto en eso de las multitudes. Sé muy bien dónde y cuándo están. Porque siempre huyo de ellas.
Nuestros representantes políticos en materia cultural tiran de números. Y yo, siguiendo su ejemplo, voy a hacer lo mismo. Y usando sus mismos datos. Y es que una vez más (se hizo con el Azkena Rock en varias ocasiones, se hace con Artium, con la Catedral…) confunden cantidad de visitantes con cantidad de visitas o usos de un servicio. Me explico: si un vitoriano ha acudido a seis actos festivos durante la Blanca nuestros representantes políticos en materia de cultura lo computan así: 6 visitantes. Ellos computan 1.000.000 de visitantes y yo computo que 160.000 visitantes han acudido a 6 actos festivos durante La Blanca. Cosa que no es disparatada. Hasta yo acudí a varios actos durantes esos días.
Por otra parte dicen que 6.000 turistas han acudido a las oficinas de turismo. Bien. ¿Dónde está entonces ese millón de visitantes? Porque si a esta cantidad le restamos 200.000 vitorianos Vitoria habría acogido a 800.000 turistas ¿Y de éstos sólo 6.000 han acudido a las oficinas de turismo? Para mí los datos son concluyentes: este agosto los vitorianos se han quedado en su ciudad. No tienen un céntimo. Por eso no se han ido. Y es que después de fiestas la ciudad no se ha quedado vacía como otros años. Este agosto del 2006 será el agosto del siglo en el que más vitorianos se han quedado en su casa. Y esos vitorianos han acudido en manada a los actos gratuitos de La Blanca. Esas son mis cuentas finales señores responsables políticos en materia cultural. Las cuentas hechas por un crítico cultural. Usando los mismos escasos datos que ustedes. Para ustedes las fiestas han sido “históricas” en participación. Para mí son “históricas” en cantidad de vitorianos con bolsillos vacíos que se han quedado aquí.
Ya ven que jugar con los números es fácil. Ya ven que yo también me puedo sumergir en su paranoia cuantificadota. ¿Por qué ustedes y yo no nos dedicamos a hablar de cultura?