22.9.06

PINTURA VASCA

El Museo de Bellas Artes nos ofrece su visión de la pintura vasca. Pintura realizada desde mediados del siglo XIX hasta mediados del XX. La obra expuesta forma parte de sus significativos fondos de Arte Vasco. Es ésta una exposición de reencuentros. Por una parte, nos reencontrarnos con este museo que, desde la inauguración de Artium, parece haberse sumergido en las largas sombras que proyecta éste. Por otra, nos reencontrarnos con el mundo de la moderna pintura local. Y aún añadiría un tercer reencuentro: nos topamos con el debate de si existe, existía o existió un arte vasco. Desde luego, este tercer reencuentro, sólo se produce en la mente de algunos de los visitantes. Porque ni la exposición, ni el folleto y vídeo que se han elaborado para la muestra tratan, a penas, esa cuestión. Quizá sea mejor así. Alejarse de esas disquisiciones políticas y que el público saboree en paz las diferentes obras que ahí se exponen. Lo que si es indiscutible es que existía y existió una gran controversia pública acerca del concepto “arte vasco”. Así que, para el que quiera meterse en terrenos pantanosos, yo le recomiendo la lectura de dos jugosos libros.
“La trama del arte vasco” es el primero. Firmado en 1919 por Juan de la Encina bajo encargo de la Editorial Vasca Euzki Argitaldaria. Este libro se constituye en el primer análisis sobre pintura vasca moderna llevada a cabo por un historiador local. Fue publicado poco después de las intensas polémicas suscitadas en Bilbao a propósito de la originalidad, del carácter diferencial, incluso del sabor nacional, del arte realizado por vascos. Polémicas dirimidas siempre a través de la prensa diaria, que motivaban un apasionado intercambio de artículos y alusiones sobre los contenidos ideológicos del arte vasco. Juan de la Encina señala en el libro: “La tierra vasca, sus campos, mar y poblados, poseen un carácter tan incisivo, tan peculiar, propio, inconfundible; es en una palabra tan ‘expresiva’ que los artistas, aún los mas reacios a la observación concreta, se sienten, al vivir en ellas, penetrados por su espíritu”
“El arte en el país vasco” (1987) firmado por Barañano, González de Durana y Juarista es un estudio del arte de los últimos cien años en el País Vasco. “La demostración de que la idea era hija de los políticos y no de los artistas se tiene de que fuera en revistas de contenido político nacionalista donde inicialmente apareciese y discutiese…” dicen. “Todos los nacionalismos del s. XIX y principios del XX entendían que era necesario ofrecer a sus opositores políticos un extenso panorama de características diferenciadoras propias de la nación oprimida (…) debido a que tal cúmulo de señas de identidad era la mejor legitimación y respaldo de su acción nacionalista”, prosiguen.
¿Arte vasco o arte nacionalista? ¿Escuela vasca? ¿Arte regionalista? Vayan ustedes a ver esta exposición y decidan.