7.11.06

ARAKIS

Ya tenemos director nuevo en Montehermoso. Después de un proceso de selección en el que se barajaban diferentes nombres se ha optado por colocar al frente del centro cultural a un comisario independiente foráneo. Al bilbaíno Xavier Arakistain, más conocido por el diminutivo de su apellido: Arakis. Fuera se han quedado otros posibles gestores que se presentaron a la selección. Algunos de ellos, para mí, gestores más preparados que Xavier. Yo no me presenté. Lo digo por si a alguien que lea esto le asalta la duda. Y no es que recele de la profesionalidad de Arakistain como comisario independiente. Pero no es lo mismo “gestionar” que “comisariar”. Y, en este caso, el ayuntamiento buscaba un “Técnico superior en gestión cultural”. Habrá que ver cómo se defiende Arakis como gestor de las múltiples actividades que se desarrollan en Montehermoso.
Y una vez más no se ha pedido la opinión de los agentes culturales de la ciudad. Pero bueno, eso es algo que ya es habitual. Y lo habitual acaba convirtiéndose en norma.
El trabajo como comisario de Arakis (trabajo que ha alternado con el de “disc jockey” y cantante) siempre ha girado en torno a la identidad sexual. Desde una óptica del feminismo militante. Y con un tratamiento cercano al espectáculo, cosa que gusta mucho a las instituciones. Porque el nombre de este comisario y su figura (Arakistain gusta de aparecer en público con llamativas pelucas y zapatos de aguja; aunque luego odia que le llamen “drag queen”) ha sido un rasgo distintivo de su carrera. Y es que la figura de Arakis, con su fuerte atractivo mediático, eclipsa muchas veces el trabajo de los artistas que participan en sus proyectos.
Arakis fue director artístico de la sala de exposiciones de Bilbaoarte durante un par de años. Y comisarió la exitosa “Trans sexual express” que itineró por diversos centros culturales del mundo. Su profesionalidad como comisario, por lo tanto, queda asegurada.
“Si el arte que produce una sociedad es parte de esa sociedad y se regula por esa sociedad, ¿por qué no podemos exigir por ejemplo a las instituciones o a un director de un museo que en la programación de ese museo la mitad de las artistas sean mujeres? dice Arakis en una entrevista. Pero por otra parte cuando le preguntan por su identidad sexual Xavier contesta: “Para mi un hombre y una mujer son exactamente lo mismo. A nivel personal no me parece que tengan ninguna relevancia ese tipo de clasificaciones... vamos, que no me voy a ofender porque me trates en masculino o en femenino.” No deja de ser contradictorio el actual director de Montehermoso: por una parte las clasificaciones no parece que le interesen pero por otra parte él diferencia a los artistas según su sexo. Supongo que si alguien tuviera que trabajar con comisarios de exposiciones manteniendo esas cuotas por sexo que Xavier defiende, en ese caso… ¿Cómo clasificarían a Arakis?