10.1.07

ARTIUM VS. GUGGY

Estamos a comienzos de año y tanto Guggenheim como Artium presentan sus balances anuales. No sé por qué los publican en las páginas de cultura de los periódicos. Porque son tan tediosos y planos como las cotizaciones de la bolsa. "Guggy" sobrepasa el millón de visitantes. Pero, ¡ay!, ha pasado del cuarto al quinto puesto en los centros de arte españoles más visitados. En cambio Artium, ¡yupi!, ha mejorado, tras corregir una trayectoria a la baja, con 97.000 visitantes. El 60% del público del "Guggy" sigue procediendo del extranjero. En cambio Artium en ese aspecto sólo sobrepasa ligeramente el 10%. Y cerca de un 20% de sus visitantes ha llegado del resto del País Vasco. Y un porcentaje similar de otros puntos del Estado. O sea, que el 50 % de esos 100.000 visitantes son alaveses. Eso quiere decir que uno de cada cinco alaveses este año ha ido a Artium. ¿Se lo creen? Bueno, hay truco: están hablando de visitas, no de visitantes. Si yo un miércoles, que es gratis, voy a Artium y entro y salgo diez veces por hora, en un día esa tontería mía computaría como si 80 visitantes hubieran entrado a Artium. Y si repito la gracia todos los miércoles parecería que 360 visitantes han atravesado en un mes sus puertas. Y un año haciendo la chorrada les trastocaría sus estadísticas: ¡4.320 visitantes más registrados! Pero si convenzo a 24 personas para hacer esa gracia superaríamos los 100.000 visitantes al año. Y si en vez de dos docenas de almas fuéramos veinte docenas… ¡jajajaja! ¡Ganaríamos al Guggy! Contratar al equipo para hacer eso, a razón de 1.000 euros al mes por persona, supondría el 80% del presupuesto de Artium. Pero no harían falta ni directores, ni técnicos, ni "expos". ¡Y seríamos el tercer museo del Estado!
"El atractivo de las colecciones de arte, sean propias o en préstamo, no se persigue, como primera meta, para atraer visitantes. Este es un error fundamental sobre el que gravita gran parte de lo que se considera hoy, en ciertos círculos, un museo de éxito. El arte es para provocar sensaciones y pensamientos, no para atraer gentes sólo por el hecho de atraerlas. Es como si se empezara a estimar el éxito de los archivos históricos por el número de investigadores que trabajan en ellos. No, los archivos cumplen una función social y cultural fundamental al margen de que investiguen en ellos 10, 100 o 100.000 visitantes. Lo mismo ocurre con los museos. La gente que se acerque a los museos será aquélla que necesite y quiera acercarse, los que no lo sientan así no tienen por qué venir, ni nosotros nos tenemos que ver obligados a forzar su visita. A lo que nos tenemos que ver obligados es a hacer una excelente programación y una intensa comunicación e información de la programación: después... que venga el público que quiera. Me niego a ser evaluado por un resultado tan manipulable y extra-cultural como es el número de visitantes" (Javier González de Durana. Euskonews. 15-03-2002)