20.1.07

BUENAS PRÁCTICAS

El pasado 19 de diciembre la ministra de Cultura hizo público un sustancial documento, aunque no tiene carácter normativo, en la Conferencia Sectorial de Cultura. A dicha conferencia acudieron los responsables del área de las distintas autonomías. El decálogo refrendado por el Ministerio de Cultura se titula “Documento cero del sector del arte del arte contemporáneo: buenas prácticas en museos y centros de arte”. El texto se ha elaborado por amplio consenso: el Ministerio de Cultura, la Asociación de Directores de Arte Contemporáneo, el Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, el Consejo de Críticos de Artes Visuales, el Instituto de Arte Contemporáneo, la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales y la Unión de Asociaciones de Galerías de Arte de España. El documento pivota sobre dos puntos esenciales. El primero se refiere al patronato, que, dice el documento, tendrá funciones científicas, económicas y administrativas. Estaría integrado por representantes de la administración titular del equipamiento (20%-33%); representantes de la sociedad civil (20%-33%) y expertos y científicos (33%-50%). Y se hace especial hincapié en que los expertos elegidos no podrán ser comisarios en exposiciones en el museo si son críticos; exponer en el mismo de forma individual su obra si son artistas ni, en el caso de los coleccionistas, vender arte al centro. El otro punto esencial habla sobre el papel que juega el director, que es el responsable último de la línea artística del centro o museo. “El manual de buenas prácticas” apuesta porque éste sea elegido a través de un concurso público, cuyo fallo lo emitirá el patronato con la mediación de una comisión asesora. El candidato deberá presentar un proyecto concreto para el tiempo por el que se le contratará (que se sugiere sea de cinco años, evitando así la dependencia a los cambios electorales). El director, además, debería evitar realizar actividades ligadas al comercio del arte o participar en proyectos ajenos al centro o museo sin tener el beneplácito del Patronato. Sólo añadir que el Ministerio de Cultura hace propias estas “buenas prácticas” y anima a que las administraciones autonómicas y locales las adopten.
En lo que atañe a nuestro museo queda patente que éste no cumple con la filosofía de dicho decálogo y, en especial, con los dos puntos antes señalados. Porque Artium, como todos sabemos, cuenta con un patronato en el que están representados la Diputación de Álava (propietaria del edificio y de la colección; el Ayuntamiento de Vitoria (que cedió el solar); el Gobierno Vasco y el Ministerio de Cultura (que colaboraron a la construcción del museo). Y además participan cuatro empresas (Caja Vital, El Correo, Mondragón Corporación Cooperativa y Gamesa) Por otra parte su director, Javier González de Durana, fue elegido directamente por la Diputación de Álava. No hubo concurso. Y va a cumplir en abril cinco años como director…