10.3.07

EL MÉTODO

El pasado lunes, convocados por la Fundación Rodríguez, un grupo de personas intercambió en Zuloa opiniones sobre el arte público y sobre el manido asunto del 2%. Un dos por ciento cuantificado en seis millones de euros que, por diversas razones, no acaba de concretarse en esa inversión en arte público acordada por el Consistorio hace ya ocho años. El debate arrancó con la intervención de dos invitados foráneos doctos en estos temas: Ramón Parramón y Jorge Díez. Responsables de los proyectos “Idensitat” y “Madrid Abierto”. Proyectos de arte público de consolidada trayectoria. Los dos expertos incidieron en la importancia de realizar inversiones en arte público efímero. Es decir: que se sitúen obras en el espacio público que tengan una fecha de caducidad. Y, por otra parte, señalaron la importancia de implicar tanto a la comunidad de artistas locales como a los ciudadanos en esos procesos. Porque las líneas de actuación actuales más trascendentes en arte público contemporáneo, explicaron, buscan la imbricación con los contextos locales y el trabajo en la esfera social. Y huyen del fácil recurso de comprar esculturas faraónicas que acaban invadiendo nuestras calles y que nadie se atreve después a retirar.
Todos los presentes coincidieron en un punto: el cumplimiento del acuerdo sobre el 2% interesa a todos y está bien elaborado. Porque éste habla de inversión en arte que no tiene por qué ser objetual y perenne, y asienta un compromiso con el arte local. Es un acuerdo que interesa a los artistas locales, interesa a los ciudadanos e interesa a nuestros responsables políticos. ¿Entonces por qué no se ejecuta? Parece ser que el problema es encontrar el cauce adecuado para cumplir esa norma. “Indesitat” de Barcelona o “Madrid abierto” pueden servirnos de guía para encontrar el camino. Ambos proyectos son coordinados por un grupo de especialistas en arte público. Las instituciones ya delegan la gestión de ciertos servicios en empresas, colectivos, asociaciones ¿Por qué en este caso no lo hacen? ¿Porque se trata de cultura? La normativa sobre el 2% ya está escrita: sólo hace falta un grupo de profesionales que sirva de canal para que se aplique.
Y Vitoria puede ser punta de lanza en este asunto: en otras capitales el compromiso municipal de inversión en arte público es sólo del 1%. Si en Vitoria esa inversión encontrará el método adecuado para concretizarse, la fórmula podría servir de pauta en otras ciudades.
Por otra parte alguien dejó caer en el debate –y cayó como una losa- que parte de ese 2% podría destinarse a actividades relacionadas con el cine. “A río revuelto ganancia de pescadores”, parece ser el caso. Esperemos que eso no suceda. Sería incumplir el acuerdo municipal que habla sólo de inversión en arte y música. El cine ya tiene muchas fuentes de financiación. Una de ellas es la televisión pública. Y tiene sus festivales. “Al arte lo que es del arte y al cine lo que es del cine”, por favor.