29.4.07

ARTE Y RESISTENCIA

Artium nos sorprende, de vez en cuando, con exposiciones inusuales. Fue el caso de “Catarsis”, quizá la mejor muestra producida por Artium en sus cinco años de existencia. Y digo “quizá” porque ahora, de manos del mismo comisario de ésta -el conservador de la colección permanente del Museo Daniel Castillejo- podemos visitar “Amar, pensar y resistir”. Ambas exposiciones se articulan, no desde una perspectiva fría, geométrica y racional en aras de ilustrar la consabida tesis, sino desde otra un tanto infrecuente en las producciones museísticas: el plano de la experiencia. Plano siempre más subjetivo, más intuitivo…y más sugerente y turbador. Porque el comisario más que ordenar ciertas obras para hilvanar con ellas un discurso, un mensaje, nos quiere expresar una actitud determinada hacia el mundo que nos rodea. “Catarsis” y “Amar, pensar, resistir” son muestras que versan, por lo tanto, sobre las propias bases del hecho artístico. Y por extensión, al ser el arte un espejo, un doble, de la vida, sobre las bases de nuestra propia existencia. Y este nivel de articulación patente en ambas exposiciones, más emocional, casa perfectamente con el propio universo de la creación. Una creación que se constituye en terreno de resistencia, de asumir un compromiso consciente con el mundo que nos rodea. Ahí radica el acierto de estas dos muestras.
Bajo la excusa de mostrar parte de los fondos de la colección de Artium y de Caixa, y a partir del diálogo que se establece entre ambos, la exposición “Amar, pensar, resistir” nos hace reflexionar sobre el amor, el pensamiento y la resistencia como triada instrumental para enfrentarnos a la vida. “Nada es pensar si amar y resistir son una mera impostura”, dice Castillejo. “Amar y pensar se nos presentan juntos como una forma de desarrollar la ecuación que mantiene la posibilidad de querer vivir conscientes”, prosigue.
“Amar, pensar, resistir” no es un mero encuentro entre dos colecciones. Más bien es un encuentro entre la experiencia vital del visitante y las múltiples experiencias de los artistas. Experiencias convertidas en obras que se han seleccionado para la muestra siguiendo un claro criterio: todas ellas contienen una gran riqueza de conexiones con el mundo del que surgen. Porque el arte no es más que eso: dar forma de una manera consciente a nuestra experiencia.
Con “Amar, pensar, resistir”, por lo tanto, más que con una muestra que debemos visitar nos encontramos con una muestra que debemos experimentar. Es una exposición que nos incita a ser vivida. Y no hay mejor forma de adquirir conocimiento que a través de la experiencia.
“Amar, pensar y resistir, o lo que es lo mismo, desear, proyectar, construir, surgen como últimos actos clandestinos, secretos, en un mundo donde el resultado, el espectáculo, la traca final, parece ser la única posibilidad de que constatemos que aún existimos”, concluye Daniel Castillejo.