23.6.07

KREO

La sede del nuevo Centro Cultural “Krea” promovido por Caja Vital, y ubicada en el convento de las Carmelitas de Betoño, abrirá sus puertas en 2009. Pero su sede virtual, en la dirección www.kreared.com, lleva meses en activo. Y ha canalizado ya unas cuantas e interesantes actuaciones vinculadas con el mundo de la cultura y del ocio. Uno de los peligros de cualquier centro cultural es que entre en competencia con los agentes culturales públicos y privados del territorio donde se ubica. Imaginemos, por ilustrar esta idea con un ejemplo, que un centro cultural comienza a ofrecer espacios de grabación gratuitos a los músicos de nuestro entorno. Si se da el caso de que en la ciudad ya existiese un organismo que ofreciera ese servicio, éste, posiblemente, al no poder competir en igualdad de condiciones con el nuevo centro, debería de trincar la barraca. El centro cultural, por lo tanto, estaría compitiendo deslealmente con esa entidad en vez de hacer lo que es de rigor si éste se nutre de dinero público: reforzar el tejido cultural del contexto en el que se instala. Porque un nuevo centro no debe anular otras propuestas ya existentes en aras de conseguir un público que justifique su existencia. En este aspecto Krea, hasta ahora, lo está haciendo bien. Se ha entrevistado con numerosos agentes culturales locales, recogiendo sus aportaciones, para articular un proyecto que encaje como un guante dentro del plano de la cultura y del ocio de nuestro territorio. En febrero, por ejemplo, Krea colaboró en la grabación del último concierto del Festival Sinkro 07. En marzo, la 23ª edición de Zinemastea, la semana de cine vasco, fue coorganizado por Krea. En abril, un concierto musical organizado por Hell Dorado contó con la colaboración del nuevo centro cultural de la Vital. También es verdad que, al no disponer ahora mismo de un centro de operaciones “real”, la opción de colaborar en muchas de las actividades que se desarrollan en nuestro entorno puede parecer una fácil forma de ser visible sin utilizar grandes recursos que, por otra parte, todavía no tienen. Y, también, es plausible pensar que la apertura de vías de diálogo con los agentes locales puede ser una forma de tener tranquilo al personal, de brindarse ante las posibles críticas. Pero éste no parece ser el caso. Las declaraciones del presidente de la Vital y de la directora de KREA hasta el momento son coincidentes con sus actuaciones. Y claras y coherentes. Además, el proyecto es positivo para la ciudad. Y factible. “Es un proyecto pensado simultáneamente para distintos perfiles de usuarios, desde los creadores de cada campo, a los aficionados y al gran público”, explicó el presidente de la Vital y máximo valedor de KREA. Pero sería fundamente que el proyecto fuera apoyado por la cúpula de dicha entidad en pleno, y no sólo por su presidente. Esperemos que así sea.