30.10.07

VICTIMA Y VICTIMAS

El pasado martes doscientos profesionales del arte hicieron público un comunicado en apoyo al fotógrafo Clemente Bernard. Porque Clemente ha sido duramente desacreditado por colgar hace unos días en el Guggenheim bilbaíno algunas fotografías de su trabajo Basque Chronicles. Tanto el PP, como la Asociación de Víctimas de Terrorismo, han afirmado que demandarán al Parlamento vasco que exija al Guggenheim "la retirada inmediata" de la exposición fotográfica de Bernard. Según ellos, las imágenes suponen "una apología de los crímenes de ETA" y "resultan humillantes para las víctimas". ¿Y cuáles son las imágenes de la discordia? La serie Basque Chronicles (Crónicas Vascas) consta de doce fotografías. En una de ellas se puede ver, por ejemplo, el cadáver de un etarra muerto tras un tiroteo con la Guardia Civil con un pie de foto que reza "Cuerpo de uno de los militantes muertos por la Guardia Civil". Otras dos instantáneas, siguiendo con los ejemplos, reflejan enfrentamientos callejeros entre “militantes independentistas” y la Policía Nacional en Pamplona y en Hernani en 1996. Bernard también muestra los funerales en Donostia de dos agentes de la Guardia Civil "muertos por ETA" en 1992. O el atentado de ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Buñuel, Navarra, en 1996. Y Bernad quería incluir en la exposición la fotografía de una placa del cráneo de Miguel Ángel Blanco, concejal de Ermua asesinado por ETA en 1997. La radiografía fue tomada cuando el edil ingresó en el hospital. En ella se puede apreciar el impacto de los disparos. Bernard escribió una carta el pasado 29 de septiembre a la hermana de Blanco, María del Mar, pidiendo su aprobación para incluir esta foto en la exposición. La familia de Miguel Ángel Blanco y la Fundación que lleva su nombre se negaron a dar su consentimiento al Guggengheim para mostrar la fotografía, tildando la exposición de "humillante" y "ofensiva"

Entre los firmantes del manifiesto de apoyo al fotógrafo hay, nada más y nada menos, que cuatro premios nacionales de fotografía. En defensa de nuestra dignidad, de nuestra libertad; en defensa de Clemente Bernard tiene por título la misiva. Misiva que, entre otras cosas, dice “…la campaña de ataques desatada por algunas asociaciones de víctimas del terrorismo y partidos políticos contra el fotógrafo Clemente Bernard, por atreverse a exponer en el Guggenheim algunas imágenes de su trabajo sobre la situación del terrorismo en el País Vasco y las acciones de ETA y su entorno, nos han llenado de sorpresa e incredulidad. No podemos creer que a finales del 2007, en uno de los grandes países democráticos de Europa, algunas personas, algunas asociaciones, algunas instituciones, algunos medios de comunicación y algunos partidos políticos estén dispuestos a machacar a una persona y a pedir la vuelta de la censura".

Una vez más la polémica llega de manos del arte. Y el espectador tendrá que decidir quién lleva razón. Quizá todos la tengan, y todos se equivoquen…