21.2.08

ALEGANDO

La semana que viene se aprueban los presupuestos del Ayuntamiento. Hasta ayer se podían presentar alegaciones. Cualquier ciudadano podía hacerlo. Tomen nota para el año que viene. Es algo tan sencillo como ir al registro del Ayuntamiento y entregar un papelito. Y la alegación se leerá ante el pleno. Pero en la práctica nadie hace uso de ese recurso. Y eso que gracias a internet todos los ciudadanos podemos leer los presupuestos antes de que sean aprobados. Yo sí he presentado una alegación. Como el único asunto del que puedo afirmar que algo –un poco- sé es el cultural escribí lo siguiente: El presupuesto de este año arroja, una vez más, muchos interrogantes sobre el futuro cultural de la ciudad. Si Gasteiz históricamente ha tenido un importante potencial con respecto a la producción de cultura -por tamaño, por calidad de vida, por bagaje organizativo- nos hemos encontrado en estos últi­mos años con un importante capital acumulado que ha ido paulatinamente desapareciendo gracias a una serie de erradas actuaciones por parte de las instituciones. Y así se ha conseguido anular la creación local. Las peculiaridades de Vitoria que la convirtieron en referente ante otras ciudades en diversos aspectos sociales y culturales han caído en picado sin que las voces críticas que surgen del ámbito cultural sean tenidas en cuenta. Mientras, la serie de macroproyec­tos culturales sigue su curso y los que pertenecemos al mundo cultural asistimos sorprendidos a nuevas iniciativas que apuntan a la banalización del arte y la cultura. ¿Qué sucede, por ejemplo, con el “Espacio de artistas”? En el Plan estratégico 2010 aparece como uno de sus proyectos motores, según el cual: “…el proyecto permitirá la creación de un espacio interdisciplinar de artistas, un espacio físico donde puedan interrelacionarse de forma estable agentes culturales –públicos y privados–, para crear sinergias que desarrollen proyectos de gran envergadura en la ciudad.” Nada sabemos de eso. ¿Qué sucede con el 2%? Sigue sin aplicarse el dictamen municipal relativo a la aportación de un 2 % del presupuesto de urbaniza­ciones públicas municipales para la realización de obras de arte. Se hace necesaria la puesta en marcha de una convocatoria pú­blica de proyectos para ser gestionados a través del 2% que se ajuste a una serie de puntos e ideas que cuenten con la aprobación previa de los que forman parte activa de nuestro debilitado ecosistema cultural. Como el otro día escribía en prensa el crítico y catedrático Antonio Altarriba: “los responsables de turno no están ahí sólo para atraer al público importando eventos sino también para estimular el tejido creativo que se encuentra a su cargo. No tienen como misión imponer criterio sino, sobre todo, encauzar y reforzar lo que hay. De seguir así, Vitoria –ya sin apenas activismo cultural entre los jóvenes- se convertirá en una ciudad con programación pero sin vida, con exposiciones y conciertos pero sin iniciativas.”