10.3.08

3 DE MARZO

Ayer se inauguró en la sala de Fundación Caja Vital la exposición “Dispositivos-disposiciones (1982-1992)” comisariada por el galerista afincado en Vitoria Fernando Illana. A partir de obras de arte contemporáneo de artistas que han tenido relación con nuestra ciudad, arropadas por material documental de esa época, Fernando desarrolla su tesis sobre lo que podríamos definir –salvando las distancias- “la movida de los ochenta” en Álava. El comisario quiere dejar patente que en aquellos años comienza el fenómeno de privatización y empresarización del arte y la cultura tanto en nuestro contexto como en el nacional. Y es que Dispositivos-Disposiciones pretende arrojar una mirada sobre esa efervescencia cultural y social de los ochenta en Álava desde una perspectiva más global, contemporánea, política. No podría ser de otra forma. La impronta del pensamiento del comisario tiñe el proyecto. Y en la muestra se pueden contemplar obras de Antoni Abad, Francesc Abad, Ignasi Aballi, Alfredo Álvarez Plágaro, Gustavo Adolfo Almarcha, Gerardo Armesto, Juncal Ballestín, Tom Carr, Daniel Castillejo, Ricardo Catania, Iñaki Cerrajería, Antonio Ciprés, C.V.A, Pep Duran, Pepe Espaliú, Esther Ferrer, Pedro G. Romero, Jorge Girbau, Fernando Illana, Santos Iñurrieta, Prudencio Irazábal, Juan Hidalgo, Rafael Lafuente, José Maldonado, Carlos Marcote, Juan Carlos Meana, Juan Luis Moraza, Juan Carlos Román, Fernando Roscubas, Vicente Roscubas, Francisco Ruiz Infante, Juan Sagastizábal, Néstor Sanmiguel Diest, Paco San Miguel, Fernando Sinaga, Javier Tudela, Luis Ziarrusta.

Y por otra parte el lunes arranca en Montehermoso un proyecto que también habla del pasado de nuestra ciudad: “Hilos Rojos. Apuntes para una exploración del arte y la cultura en Vitoria-Gasteiz” A lo largo de la semana que viene, si nos dejamos hilvanar por esos “Hilos”, podemos asistir varias proyecciones de trabajos documentales, a una charla y a una mesa redonda. “Arturo Rodriguez (Fito) está al frente –o más bien detrás, o quizá en medio -de este proyecto. Proyecto en el que lleva trabajando desde 2004. Y digo que está detrás –o en medio- porque éste es un proyecto que se ha ido tejiendo con las aportaciones de diversas personas. Así el vídeo que resume la filosofía del proyecto recoge la opinión de una docena de personajes pertenecientes a heterogéneos estratos sociales y culturales de nuestro entorno. Y la tesis de “Hilos Rojos” se empieza a materializar, a concretar, a través de los testimonios de esos protagonistas de la época. O, más bien, vemos emerger entre éstos a uno nuevo. A un nuevo actor que no es ya un individuo, sino un hecho colectivo, un acontecimiento local, que marca un cambio en nuestro contexto, que supone el fin de una época y el nacimiento de otra. Nos referimos al 3 de marzo de 1976. Ese es el acierto de “Hilos Rojos”. Deja claro que la cultura, el arte, es un producto colectivo. Como lo es, en cierta forma, “Hilos Rojos”.