28.6.08

CRISIS

Asistí el otro día a una tertulia radiofónica para charlar sobre el presente de la ciudad. Me invitaron como voz crítica. Supongo que será porque las opiniones discordantes no abundan en esta ciudad. Y si existen, surgen por motivaciones que, para mí, las desactivan de raíz: mosqueos personales, envidias... Por otra parte soy consciente de que en ocasiones uno debería de hablar bien sobre ciertas actuaciones. Aunque como los espacios públicos de expresión son tan escasos, y tan pequeños (la tertulia del otro día duró solo veinte minutos), un menda aprovecha para hablar sólo de lo que cree conveniente cambiar. Es decir: opto por criticar lo que me parece de juzgado de guardia y obvio lo que puede ser digno de encomio.
El martes leí una entrevista publicada en este mismo medio, en el Diario de Noticias. Se entrevistaba al actual Director de Cultura del Ayuntamiento. La leí con interés. Porque una persona que lleva veinte años trabajando en el ámbito cultural tiene muchas cosas que decir. Y el Director las dijo. Hacía mucho tiempo que no leía yo algo tan sensato y sustancial. Porque uno está acostumbrado a leer lo que dice el responsable político de turno. Que suele ser alguien que acaba de aterrizar, que no sabe lo que se trae entre manos, y para cuando empieza a saber de qué va la movida le toca despegar. Si tienen oportunidad lean esa entrevista. “Lo más fácil es inaugurar algo y quedarse ahí, mientras que lo complicado de verdad viene después, en el contenido. Un ejemplo es la plaza de toros. Hay que hacer una planificación seria y constante, no mirar un día, ver que está libre y hacer algo.”, palabras textuales del Director de Cultura. Y más: “A veces siempre nos fijamos en una persona, tal vez porque es la que sale en los medios de comunicación, pero en el campo de la cultura nadie puede hacer algo solo”. O:” Yo soy de una cultura de menos parque temático frente a una cultura más como elemento de transformación social”
Ya dije en su día que teníamos un tercio de Concejala de Cultura. Porque la Concejala de Cultura es además Teniente Alcalde y Concejala de Presidencia. Por eso me parece muy oportuno que el actual Director de Cultura deje su puesto para convertirse en asesor del acalde, y así intentar solucionar problemas en materia cultural que se llevan arrastrando desde otras legislaturas. Y es que estamos todos muy preocupados por emprender nuevas aventuras, cuando hemos dejado en el camino desventuras por resolver.
Son momentos éstos de crisis crematística. Lo intereses de los créditos han subido. Y por primera vez nuestro ayuntamiento se ha endeudado por dos legislaturas. La crisis afectará a los proyectos de nuestro consistorio: auditorio, estación intermodal, soterramiento del tren, tranvía… Nunca nos habíamos endeudado tanto. Y nos ha pillado en pleno periodo de inestabilidad. No es de extrañar que una de las tareas encargadas a este asesor del alcalde sea buscar patrocinio privado para el área cultural.