13.6.08

MONTEHERMOSO

En esta ciudad nos cuesta valorar los que desde los organismos públicos se hace. De la misma forma que a los organismos públicos les cuesta valorar los procesos que tienen lugar dentro del propio tejido social al que, en teoría, sirven. Adolecemos unos y otros de falta de perspectiva. En esta ciudad estamos todos tan “pegaditos” que nos falta ángulo para poder fotografiar un “plano general” de los procesos culturales -públicos o privados- que tienen lugar aquí, en nuestro entorno. Y es que todos desdeñamos lo cercano porque al estar tan soldados a los procesos generados y a sus agentes productores, éstos nos parecen inexistentes. Y si en ocasiones nos percatamos de su presencia entonces tenemos la engañosa impresión de que funcionan solos, al margen de nosotros.
Y han pasado casi dos años desde que el Centro Cultural Montehermoso cambió de equipo de dirección. Un cambio que supuso una ruptura con el anterior modelo de gestión. Y que originó en su momento sus conflictos. Ciertos compromisos y convenios con agentes culturales locales desaparecieron. Muchas líneas de actuación se rompieron. El repentino golpe de timón tiró a algunos por la borda. Pero el paso del tiempo – “el tiempo es la máxima sabiduría”, dijo Tales - nos permite valorar lo que en su día nos era complejo percibir. Y la realidad es que Montehermoso ha conseguido convertirse en un lugar de encuentro, de esparcimiento - y de reflexión- que ha introducido nuevas temáticas en la ciudad muy vinculadas con los contextos sociales y sus estructuras, sean éstas de género, de sexo, de raza, de clase… Y lo que es más importante: su director –y el equipo que le apoya- ha demostrado durante ese periodo ser un gestor asaz eficiente, imaginativo y con capacidad de trabajo. Porque el viernes pasado estuve en Montehermoso en la inauguración de los proyectos seleccionados en la convocatoria anual “Arte e investigación 2007”. Ocho proyectos de artistas y uno de comisariado, producidos durante este curso, que se muestran en las salas de Montehermoso como parte de su programación anual. Y creo que todos los asistentes tuvimos una vez más la impresión de que la gestión del centro va por buen camino. Pisando fuerte y seguro.Pero no todo va a ser dibujar margaritas en esta columna. Porque Montehermoso es una infraestructura que depende del Departamento de Cultura del Ayuntamiento de nuestra ciudad. Y lo que no puede hacer este departamento es delegar todas sus responsabilidades en materia de cultura en Montehermoso. Temas como el contravenido 2% (existe un incumplido dictamen municipal que exige que el 2% del presupuesto de urbanizaciones públicas municipales se invierta en la realización de obras de arte), o el carpetazo dado al NEFF (el Festival de Cine Europeo) sin que exista un programa que lo sustituya, deben de ser resueltos desde el departamento de Cultura. Y no, como nos quieren hacer ver los responsables municipales de cultura, desde Montehermoso.