18.10.08

COINCIDENCIAS

Vivimos unos días moviditos en lo cultural. No en lo referente a eventos, inauguraciones y tal, sino en lo que atañe a la gestión de ciertas infraestructuras culturales. Por una parte Daniel Castillejo ha sido nombrado director de Artium. Por otra, el departamento de Cultura de la Diputación ha anunciado la reapertura, tras un cierre de cinco años, de la emblemática Sala Amárica, que fíjense que carambola, fue dirigida durante casi quince años por Daniel Castillejo. Y en breve se reabrirá bajo un nuevo formato: gestión asamblearia. Curiosamente Amárica se abre a finales de los ochenta como resultado del trabajo de una serie de artistas que bajo el sello de la Asociación de Artistas Alaveses reclamaron una sala de exposiciones para la provincia dedicada al arte contemporáneo. La sala se abrió, pero el grupo se disolvió poco después. Pues bien, veinte años después una asamblea de artistas se encargará de gestionar la sala. Es como si el presente hubiera querido saldar cuentas con el pasado: el gestor de Amárica al frente de Artium, los artistas al frente de Amárica.
Y curiosidades del destino aparte, creo que el futuro nos depara -en la escena de la cultura de nuestra ciudad- tiempos, cuando menos, estimulantes. Quizá estén al caer, por lo tanto, momentos chungos para mi columna. Porque las críticas negativas siempre son devoradas con más interés que las positivas.
Castillejo al frente de Artium, con un equipo de trabajo que le aplaude cinco veces cuando es elegido, y con una escena artística que le apoya, puede hacer mucho por reactivar nuestro débil tejido cultural. Debería de haber sido elegido “dire” el día que Artium abrió sus puertas. Pero esperemos que podamos recuperar el tiempo perdido. Parece ser que desde la Diputación ya se han dado cuenta que los directores estrella lo que hacen es estrellar a los museos. Y que lo que hay que valorar de un director es su cercanía, capacidad de diálogo y ganas de trabajar para la ciudad. Ya sabemos que nadie es el director perfecto de nada, y Daniel Castillejo no lo es, pero es que él lo sabe. Y también es consciente de somos legión los que pensamos que los museos y centros de arte contemporáneo no deben ser gestionados en base a un sistema jerárquico; esto es: director, subdirector, etc. sino de modo más horizontal, más participativo, más contemporáneo. Dejándose teñir por la sociedad en la que se insertan. Artium tiene que cambiar en muchos aspectos. Y supongo que si han elegido a Castillejo como director es porque se desea ese cambio.
En cuanto a la reapertura de la sala Amárica (y también del archivo Provincial como espacio expositivo) con una gestión compartida (la Diputación pone dinero e infraestructuras y los artistas gestionan) apostillo: la mejor forma de crear tejido cultural es procurando que los propios creadores participen en las políticas culturales.Para finalizar, otra coincidencia: Castillejo fue, antes que gestor, artista.