15.12.08

MITO

Patti Smith lleva días en Vitoria. Con su raído abrigo negro, sus vaqueros desgastados y sus botas de cowboy. El mismo aspecto desaliñado desde hace décadas. Patti fue en los años sesenta pareja sentimental del fotógrafo Mapplethorpe. Él sacaba fotos y ella escribía poemas. "Como no teníamos dinero ni mucho sitio, hacíamos toda la vida en la cama. Allí dormíamos, bebíamos, escribíamos, soñábamos, nos colocábamos y hacíamos el amor", cuenta. En 1975, con el apoyo de Bob Dylan, sale a la luz su primer trabajo: “Horses”. Se convierte en el pistoletazo de salida para el punk. Con treinta años Patti se coloca en el firmamento. La cantante deseaba parecerse a Keith Richards –al poco fueron amigos-, fumar como Jeane Moreau, andar como Bob Dylan y escribir como Arthur Rimbaud. En 1978 ocupa la portada de la revista Rolling Stone: rabiosamente andrógina, sudorosa, despeinada y con una blusa transparente. Patti se transmuta en icono cultural. Aunque ella siempre dice “"No soy la abuela del punk. Eso es una estupidez. Yo me considero una artista y sobre todo una currante". La sexagenaria cantante actualmente viaja y expone en medio mundo. "Soy viuda, mis hijos son mayores y vuelvo a sentirme tan libre de responsabilidades como cuando tenía 20 años”, declaraba hace unos meses. Estos días podemos comprobarlo en Artium: un gran despliegue de sus dibujos y fotografías llenan varias paredes de nuestro centro de arte. La muestra se completa con un área de documentación que recopila su discografía, sus libros de poemas… y un documental sobre su vida: “Dream of Life”,Lo más interesante de esta exposición de Patti Smith no es la toma de contacto con su obra pictórica o fotográfica, sino sumergirnos en su vida, en su personaje. En el mito. Sus dibujos, las fotografías, tienen algún interés, sin duda. Pero más que un material de acercamiento a su figura, se nos presentan como materia de ocultación: el mito se esconde detrás de esas obras. Porque la mayor aportación de Patti Smith a la cultura contemporánea es su propia vida, eso es indudable: la construcción de un personaje, la forja de una leyenda, su música, su militancia en muchas causas... Es por eso que los materiales dedicados a documentar la biografía de la autora (mostrados como “segundo plato”) son realmente los protagonistas indiscutibles de la muestra. Aunque la intención de la artista, o de la persona que ha comisariado la muestra, no sea esa. Patti quiere exponer en un museo como fotógrafa, dibujante, artista… cuando precisamente ella no necesita esos medios para constituirse en creadora. No podemos obviar que en la actualizar los museos se nos ofrecen como espacios que muestran modos de vida, productos inmateriales de nuestra sociedad, y no sólo obras de arte. Entiendo que Patti Smith necesite crear para mantenerse activa. Y entiendo que use ese material como escudo: ella no quiere ser un icono cultural. Quizá desde estas premisas se puedan entender mejor sus dibujos y fotografías.