22.4.09

PASADO CERCANO

De joven, el pasado no existe. No se piensa en él. Se piensa, más bien se vive, el presente. Pero más tarde, bastante más tarde, ya entrando en la madurez, se mira hacia atrás, intentando leer en ese pasado. Intentamos analizar así nuestra juventud y el contexto en el que nos desenvolvimos. Lo que no deja de ser una forma de intentar comprender nuestro presente, nuestra realidad. Lo mismo sucede con lo cercano. De jóvenes no sabemos en qué contexto viviremos. Y si elegimos trasladarnos, vivir en otros lares, con el tiempo lo lejano indefectiblemente se nos pega al cuerpo, se convierte en cercano. Y, con la llegada de la madurez, poco a poco valoramos lo cercano, lo próximo. La madurez, si evitamos la subjetiva nostalgia, arroja perspectiva sobre lo cercano y sobre lo pasado. Porque la palabra madurez es sinónimo de sentido, conocimiento, criterio…
La segunda parte del proyecto de análisis e investigación sobre arte titulado “Conparada. Dispositivos-disposiciones (1993-2003)” y que estos días podemos visitar en la sala de la Fundación Caja Vital, no deja de ser un ejercicio de madurez de su comisario: el galerista Fernando Illana. Y también lo es la primera parte. Pues ambas muestras están unidas, son correlativas, intentando mostrar y explicar las producciones que una gran parte de los artistas alaveses pergeñaron en ese período de tiempo (1982-2003) junto a otros artistas que tuvieron algún tipo de relación con nuestro territorio. Como señala el artífice de “Conparada”: “Las obras expuestas no son, ni se presentan, como ilustraciones de una situación socio-política determinada, sino como presencia y testimonio de lo hecho en un tiempo determinado.” Y así es: en “Conparada” las obras presentadas funcionan como documento de una época, compartiendo por ello espacio con otro tipo de documentación: catálogos, carteles…, pues todos ellos (pinturas, esculturas, instalaciones, fotografías, carteles, textos, catálogos…) son instrumentos que sirven para descifrar nuestro pasado y alumbrar nuestro presente. Porque está claro que toda práctica artística no puede desvincularse del tiempo y del espacio en la que se desarrolló. Y que todo pensamiento necesita de un soporte en el que plasmarse.
La primera parte de “Conparada” recogía el periodo comprendido entre 1982-1992. Y el libro que lo contextualiza está ahora disponible en la sala de la Fundación. Contiene caldosos textos de Fernando Sinaga, Antonio Rivera. Sara Glez de Aspuru, Daniel Castillejo, Juan Luis Moraza y Fernando Castro. Todos ellos tienen, o han tenido relación, con la cultura en nuestra provincia. Y la segunda parte de Conparada reúne obras de una treintena de artistas. Entre otras: esculturas de Mitsuo Miura y Fernando Sinaga; obras instalativas de Juncal Ballestín, Concha Jerez, Francisco Ruiz de Infante, Carmen Lopez Castillo, Néstor Sanmiguel; pinturas de Iñaki Cerrajería, Lourdes Vicente, Txaro Arrazola…