18.5.09

DISCRIMINACIÓN

El martes pasado leíamos en los periódicos una pequeña –pequeña en tamaño- noticia: la Defensoría para la Igualdad de Hombres y Mujeres del Gobierno Vasco finalmente ha resuelto que el cartel anunciador de la 43ª edición de la Durangoko Euskal Liburu eta Disko Azoka no puede considerarse discriminatorio por razón de sexo. Recapitulemos: dicha Defensoría anunció hace seis meses que estaba analizando si dicho cartel rdiscriminaba a las féminas, ya que "la imagen y el lema de esta edición omite la presencia de las mujeres en esta importante cita de la cultura vasca". La Defensoría se mostró disconforme con la "invisibilización de las mujeres en la imagen y el lema del cartel anunciador (“El hombre invisible en la feria”). El proceso comenzó con la petición de "pruebas y documentos a Gerediaga Elkartea", entidad organizadora de la feria. En el cartel -del gasteiztarra Aritz Zabala-, sólo ser podían ver, según explicaba el autor, "las gafas para leer, los auriculares para escuchar y la txapela para dar a entender la relación que tiene la feria con el euskera y con la cultura vasca". Zabala explicaba que el cartel era un guiño a un personaje literario: el hombre invisible.
“El gato escaldado del agua fría huye”, dice el refrán. Así que la entidad organizadora de la feria ha anunciado ahora que "impedirán" que el cartel de la próxima edición contenga "iconos discriminatorios" por razones de sexo, religión u opinión. Así aparece reflejado en las bases del concurso en una nueva clausula “antidiscriminación” Bases que –curiosamente- fueron dadas a conocer el mismo día que la Defensoria para la Igualdad emitió su “veredicto de inocencia” para el cartel de Aritz. Hubo acuerdo por lo tanto, podemos adivinar.Está claro que la Defensoría ha conseguido lo que quería: que todos aprendamos la lección. Porque después de esta polémica tan mediática en su día, todos tendremos que tener mucho cuidado cuando elaboremos las bases de cualquier concurso. O cuando nos prestemos a ellos. Y es más: tendremos que llamar a algún experto en cuestiones de discriminación para que forme parte del jurado. Pues la cosa es peliaguda: si en un cartel sale algo parecido a un hombre, eso puede ser discriminatorio. ¿Y quién sabe entonces lo que es discriminación? ¡Pero si la misma Defensoría para la Igualdad se ha equivocado! En fin: no se han equivocado. Ya que, repito, han conseguido que todos tengamos a partir de ahora, mucho cuidado. Pero… ¿justifican los medios los fines? La resolución, el veredicto de “inocencia” para el autor, ocupa a penas unas líneas en los medios de comunicación impresos. ¿Quién le resarce a Aritz Zabala de toda esta movida? "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría y también la de la locura; la época de las creencias y la del escepticismo (…) caminábamos directos al cielo, pero nos extraviábamos por el camino opuesto", escribía Dickens en su novela “Historia de dos ciudades”. Era todo un adivino…