12.6.09

NÓMADA

Todos estudiamos en el cole la diferencia entre el nomadismo y el sedentarismo. Dos maneras distintas para el ser humano de construir su existencia, su modo de vida. La humanidad fue nómada durante casi dos millones de años: viviendo de la pesca, la caza, recolectando alimentos… viajando con la casa a cuestas. Gracias al nomadismo el planeta entero fue poblado por el hombre. Y la historia nos enseña que este nomadismo poco a poco dio paso a otro modelo supuestamente más avanzado: el sedentarismo. La razón principal por la cual muchos pueblos nómadas mutaron en sedentarios se encuentra en uno de nuestros descubrimientos más importantes: la agricultura. Entre la tribu nómada y la tribu sedentaria pasaron muchas generaciones, muchos experimentos e incluso regresos al nomadismo, hasta que diversas tribus se apalancaron, estableciéndose definitivamente. Y así surgió el urbanismo, la arquitectura… internet y todos los grandes avances. Pero aún existen en la actualidad cuarenta millones de nómadas en el mundo. Gentes que se desplazan en busca de pastos y agua. Pero… ¿son sólo cuarenta millones? ¿Acaso no vivimos ahora en un mundo en que las migraciones globales son un fenómeno de una importancia nunca antes conocida? Nos referimos a la inmigración.
Vivimos, todos nosotros los sedentarios, entre muros y barreras. Nuestra cultura es, por tanto, la del ser humano asentado: queremos comprar una casa, tener un trabajo fijo, echar raíces. Pero… ¿cuál es la visión que tiene el ser humano nómada sobre nuestra cultura sedentaria? En el cuento “La construcción de la muralla China” de Kafka los albañiles que trabajaban levantando ese gran muro observan cómo las tribus nómadas cruzaban frente a las obras para luego perderse por las inmensas estepas. Kafka anota que quizás los nómadas tuvieran una mejor visión de la muralla que los mismos constructores y albañiles: tenían más perspectiva.
Y hoy se inaugura una exposición en Zuloa que trata sobre esa visión que vierte el nomadismo sobre el sedentarismo. Porque las obras de Michael Grudziecki tienen como tema la arquitectura, la inmigración y la interacción que surge entre ambas. La nueva serie que muestra en Vitoria -en el Espacio Zuloa y en la taberna Gora- lleva por título "Take away" ("Para llevar"). Michael emplea la arquitectura nómada como espejo de la sociedad: sus obras son plegables como equipajes, listas para transportar y montar. Como las tiendas de campaña, las casas prefabricadas, las caravanas que son casas portátiles o los innumerables platos para llevar de un restaurante chino". Se trata de una arquitectura de urgencia. Y es así como en la sala podemos ver un estandarte ficticio realizado con materiales humildes que funciona como una pared. O una serie de edificios que se levantan sobre el suelo de la sala como si fueran puzles tridimensionales. Michael Grudziecki es un artista polaco que vive en Alemania. Aunque él se considera, un sin patria, un nómada.