9.9.09

DESATINOS

Una nueva revista se presentó en el museo Bibat el otro día. Cascobizia-así se llama la publicación- “servirá como guía de servicios del Centro Histórico, soporte de orientación para quienes nos visitan e instrumento de divulgación a través de cuidados reportajes de la actividad de todo tipo que se desarrolla en el Casco Medieval”, explicaron sus artífices. Es un proyecto editorial –dijeron- financiado por el Plan Urban de la Unión Europea, orientado a poner en valor los recursos comerciales, hosteleros, de servicios y socioculturales del Casco Medieval. Y han distribuido 50.000 ejemplares por la ciudad. Es innegable que toda herramienta que sirva para dar a conocer la realidad del Casco Viejo es bienvenida. Pero para que esa herramienta sea efectiva es fundamental que la información ofrecida se elabore con sumo cuidado. Pues un medio de comunicación puede causar más perjuicios que beneficios si ofrece una imagen distorsionada o incompleta de la realidad. Todos sabemos que actuar con premura en las elaboraciones de proyectos pero con suma eficacia en sus difusiones, es un mal de nuestro tiempo. Y así lo que podrían ser “proyectos vacunas” se convierten en “proyectos-virus”. Virus que se propagan con rapidez.

Al grano: me parece incomprensible que en una revista que quiere ser una guía del Casco Viejo no aparezca ninguna referencia al Centro Cultural Montehermoso. Aparece sólo su sede referenciada como “monumento histórico”. Y suma y sigue: en el listado “centros y asociaciones” no se nombra al Centro Cívico el Campillo, ni al Centro Cívico Aldabe. Para la revista no existe la Federación de Asociaciones Gauekoak ni el programa de ocio nocturno que -desde hace diez años- se dirige especialmente a los jóvenes que hacen vida en el Casco Viejo de nuestra ciudad. Tampoco se menciona a Zuloa Espacio como lugar expositivo que lleva una década mostrando el arte emergente de nuestro entorno. Ni se menta a la mítica revista de cómic TMEO, que desde hace quince años tiene su sede en la calle Herrería. Por otra parte la galería de arte contemporáneo Trayecto aparece en un apartado que lleva el título de “Arte, muebles y decoración”. No entiendo cómo se puede meter en el mismo saco a una galería de arte contemporáneo y a una tienda de muebles. Y se me acaba el espacio… ¿a qué vienen tantos errores? ¿Será porque la dirección editorial de la revista está en Bilbao? ¿Es que los propios editores de una publicación que quiere divulgar la realidad de nuestra “almendra” la desconocen? ¿No debería ser ésta una revista pergeñada por los propios agentes sociales y culturales que desarrollan en el Casco Viejo sus actividades?

Termino diciendo que la revista tiene sus aciertos: se referencia a personas y a organismos que sí forman parte de la vida del Casco Viejo. Pero esa mezcolanza de atinos y desatinos puede despistar más a todo aquel que se acerque a la “almendra” con el Cascobizia bajo el brazo.