19.5.10

DESDE FUERA

Llevo días fuera de Vitoria. Otras veces he sido más previsor y he viajado con varias columnas en la recámara. Así que ahora tengo que escribir sobre la cultura de Gasteiz, sin estar en Gasteiz. Cosa fácil: sólo tengo que ver las páginas de los periódicos locales en Internet. Hecho significativo. Porque, ¿es que nadie habla de Vitoria fuera de Vitoria? Sí, pero poco. O de pocos. Y sobre éstos, curiosamente, no se escribe en esta ciudad. Quizá porque "esos pocos" no necesitan andar agitando a la prensa local para conseguir medrar al amparo del localismo. Y leo páginas enteras publicadas en nuestros periódicos locales de personas que justifican sus proyectos hablando de que participan en ellos gente de EEUU. Y parece ser que en Vitoria eso significa algo. Parece ser que si dices que van a venir artistas de EEUU a no sé qué, la cosa es seria. Luego miras quién viene y te das cuenta de que es humo. O sea: cambiamos el fútil localismo vitoriano por otro similar que se desarrolla en EEUU. Llegados a ese punto siempre me ha acuerdo de el caso de un artista vitoriano que hace años declaró que había expuesto en Nueva York. Los periódicos locales casi le dedican sus portadas. Investigando un poquito me enteré que el tío había expuesto en un garito de la "gran manzana". Un hito en su carrera. Aquí también exponía en bares. Opción muy respetable, por cierto, pero no para noticiarlo a bombo y platillo. En fin, supongo que muchos políticos y periodistas desconocen el mundo de la creación, legitimando proyectos de poca calidad. Cuando su labor no es ésa. Su labor es preguntar, investigar, contrastar la información. Y no dar alas a proyectos presentados por gente que se avala así misma. Que alguien venga de New York, señores y señoras, no significa absolutamente nada. En New York también se hace caca. Vean antes si alguien escribe, habla, apoya, debate el trabajo de esos artistas fuera y dentro de Vitoria. Que para eso están los museos, los centros culturales, la crítica especializada, los libros, y la gente que se empapa sobre esos temas. Ellos son los que tienen que legitimar el trabajo de alguien. Pero el ombliguismo de esta ciudad a veces es apabullante. Hace escasos días, por poner un ejemplo, Antonio Altarriba recibía el premio nacional de cómic de Cataluña. Por la realización una novela gráfica espléndida. Léanla y sabrán de qué hablo. Y poco he leído en los diarios locales sobre este hecho. En cambio me trago páginas y páginas de entrevistas realizadas a gente que alaban sus propios proyectos porque han vivido en Estados Unidos y traen a no sé quién de allá. Puro “autobombo”. Y del trabajo de gente que se queda calladita, legitimada por agentes culturales exteriores y de interés, ni nos enteramos. En esta ciudad el contacto con los políticos y con los periódicos es muy cercano. Cualquiera puede usar esa cercanía para promocionar proyectos que son humo, que no aportan nada a nuestra ciudad.