27.6.10

ESPACIO CIUDAD

Es difícil escribir sobre cultura con la palabra “crisis” continuamente resonando en los oídos. La reverberación me baja por hombros y brazos, llegando hasta mis dedos y provocando que éstos retiemblen al teclear. “Corren tiempos difíciles para la cultura”, pienso. Cuando no hay dinero, la cultura pública es la que sufre los mayores “tijeretazos”. Esa es la realidad. Pero cuando, años ha, nadábamos en la abundancia, optamos entonces por habilitar grandes infraestructuras culturales –grandes centros culturales, grandes museos- abonadas con dinero público y que ahora son difíciles de mantener. Y claro, ahora en esos espacios no se piensa en aligerar plantilla para nivelar gastos, sino que se recortan los expendios relativos a las compras de arte, a las exposiciones y a las diversas actividades. El mayor perjudicado con la crisis, al final, es el sector productivo del arte (artistas, comisarios, conferenciantes…). Si los creadores -en contra de lo que cavila la opinión pública, que cree que porque “fulanito artista” sale en la prensa es porque nada en la abundancia- vivían hasta ahora precariamente, en estos momentos chungos muchos van a tener que “colgar los pinceles” y dedicarse a otros menesteres. ¿O se refugiarán en los pequeños espacios expositivos, en los pequeños centros de producción de arte y cultura? Difícil. Porque esos pequeños espacios también corren peligro. Cuando paradójicamente su labor en tiempos de bonanza ha sido muy cercana, sostenible, económica, trabajando siempre en contacto con los ciudadanos y con el tejido cultural de las ciudades.

Es el caso de “Espacio ciudad”, un proyecto cultural que viene desarrollándose desde hace diez años en el centro de Vitoria-Gasteiz . Nació bajo el impulso del Ayuntamiento–con “presupuesto cero”- para recuperar la “Sala San Prudencio”, una sala mítica de la ciudad. ”Espacio ciudad” es más que una sala de exposiciones: se hacen cursos formativos y divulgativos, talleres, y existe un apartado de publicaciones especializado. “Espacio ciudad” no es sólo un espacio de arquitectura: se producen exposiciones que van de lo histórico a lo contemporáneo, relacionadas tanto con nuestra ciudad como con el ámbito nacional e internacional. No hay otro referente nacional equiparable. Aunque podría ser comparable a proyectos como el Centro de Cultura Contemporáneo o Caixaforum de Barcelona, con quienes habitualmente colabora.

Dicen que el concierto de Melendi va a costar 80.000 euros IVA incluido (al menos hay presupuestados 59.160 euros para pagar el caché del artista). Ese es justo el presupuesto anual de “Espacio Ciudad”. La pregunta es: ¿no es mejor ofrecer al ciudadano por el mismo capital una sala de exposiciones que se mantiene en funcionamiento con una programación expositiva de calidad, actividades formativas y divulgativas y realización de publicaciones incluidas?
¿Disponer todo un año de una sala céntrica o apostar por un día de actividad?