16.10.10

VIRAJE

Esta semana Daniel Castillejo cumple dos años al frente de Artium, pues fue en octubre de 2008 cuando el nuevo “capitán” tomo el timón del “barco”. Poco después, observamos algún pequeño cambio en su tripulación. Como pequeño fue también el “golpe de timón” dado por Castillejo: el timón giró con suavidad apenas uno centímetros. No fue, por tanto, un golpe, sino un leve toque. Pero suficiente para que el gran buque virara, sin chirriar, unos grados. Los grados necesarios para -después de dos años de navegación- situarlo, poco a poco, sin forzar motores, en otro contexto. Sabiendo aprovechar las corrientes. Alejándose de los peligrosos cantos de las sirenas. Sorteando arrecifes. Pero sin desviarse del plan de navegación trazado. Y ahora, Artium, navega por aguas más cercanas a nosotros, a nuestro contexto social y cultural. Queda aún largo camino por recorrer, pero la proa apunta clara hacia su destino. Aunque con esto de la crisis y los consabidos tijeretazos a la cultura, algo de lastre ha tenido que soltar Artium por el camino. Para ahorrar combustible. Esperemos no llegar al racionamiento de víveres. Aunque en las inauguraciones ya lo sufrimos: justo peladillas y unos vinos. Pero fuera de bromas: la sensación que tuve la semana pasada visitando las tres muestras de la nueva temporada expositiva de Artium es que nuestro museo ha cambiado –y para bien- en estos dos años.
Por una parte el alavés Aitor Lajarín ha diseñado para ARTIUM la instalación From Here to Everywhere. Profiling Postcity. Tirando del mestizaje técnico (pintura, vídeo, dibujo, piezas volumétricas…) el autor nos presenta una “foto” de la vida humana organizada en torno a las grandes urbes, analizando la transformación de nuestros espacios en ciudades globales.
La segunda muestra lleva por título Colección ARTIUM. Basado en hechos reales. Reúne noventa piezas adquiridas por el centro. Piezas representativas de aquellas estrategias (narración, documento, ficción, cuento) que nos permiten comprender y dar forma a nuestro entorno. Una interesante selección de piezas “puestas en escena” de una manera muy eficaz: casi no hay puesta en escena.
Y la tercera propuesta -Morder la mano que te da de comer- se centra en la obra de Jaime Davidovich, pionero en trasladar proyectos culturales y artísticos al medio televisivo. La muestra es la materialización de la mirada revisionista arrojada por el comisario Fito Rodriguez hacia trabajo de Davidovich. Un trabajo realizado entre 1968 y 1984.Fito nos presenta primero su obra pictórica, seguidamente vemos la experimentación de Davidovich con el vídeo, finalmente nos encontramos con su trabajo más interesante: el artista explotando las posibilidades creativas de la televisión a través del sistema de acceso público por cable de la ciudad de Nueva York. Carga irónica, sátira política, temáticas sociales… Otra televisión es posible, sí. Y sin aburrir al espectador. Ni tomarlo por un estúpido. Quizá este sea el mensaje que podemos extraer de la muestra.