4.3.11

BAI EDO EZ?

Hace ya un par de años escribí lo siguiente: con los 150 millones de euros que va a costar levantar el BAI Center, Vitoria podría invertir medio millón de euros al mes, durante veinticinco años, en llenar diariamente calles, bares, infraestructuras en desuso… de conciertos, de actividades relacionadas con las artes. Toca a tres millones de las antiguas pesetas al día. Y durante veinticinco años, repito, Vitoria, bulliría rebosante de actividad. La capital mundial del arte durante veinticinco años. Abonando el tejido cultural de la ciudad. Dando trabajo a todo aquel que se dedica a la música, el teatro, el arte… y sin tener que pagar el coste de mantener una infraestructura tan cara y costosa para la ciudad como es el BAI Center. En fin, puede parecer pura demagogia esta propuesta. Pero… ¿para defender la creación del BAI Center los impulsores del proyecto no están ahora mismo haciendo uso de un lenguaje populista e incluso electoralista?
¿BAI Center o EZ Center?, esa es la cuestión. Y la respuesta dependerá de la fe que tengamos en el actual equipo de gobierno de nuestro Ayuntamiento. Fe en cómo nos hacen las cuentas. Así de claro. Lazcoz afirma, por ejemplo, que cada euro invertido generará 2,8 euros en la economía vasca, 64 millones anuales en total. Los tres años de obras crearán 2.643 empleos y las Administraciones saldrán beneficiadas al recaudar el 25% de la inversión en tributos. También dice que BAI Center permitirá la creación y mantenimiento anual de 409 empleados anuales. Datos basados sobre la previsión de 300.000 visitantes al año, claro. Y de que se celebren ahí no sé cuántos congresos anuales. Y digo “no sé cuántos” porque es una cifra que no he conseguido averiguar.
Y, por otra parte, la respuesta a la pregunta “Bai edo Ez?” dependerá de si pensamos que las inversiones en material cultural deben asentarse meramente sobre premisas económicas, turísticas o de “marca de ciudad”.
Ya desde el Consejo Social de nuestra ciudad se ha reclamado al Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz que en lo concerniente a los grandes proyectos estratégicos de la ciudad se obtengan consensos y que los acuerdos se tomen con el apoyo de todos los grupos políticos. Pues dada la relevancia y duración de dichos proyectos –abarcan más de una legislatura- éstos no deberían sufrir modificaciones con los cambios de gobierno de cada momento. Y también el Consejo exige a los representantes políticos de la sociedad vitoriana a que busquen un aumento de la financiación procedente de la Diputación Foral de Álava y del Gobierno Vasco. Llegando, al menos, al 75% del importe total del proyecto. Porque no es de rigor que un proyecto cuya aportación anual al PIB vasco que se prevé que aportará al PIB vasco 64 millones de euros tenga que ser sufragado al 80% por el Ayuntamiento. ¿O es que el Gobierno Vasco no tiene fe en las cuentas de Lazcoz?