8.4.11

DESMANTELAMIENTO

Afirmaba yo hace dos años lo siguiente: que nuestros equipamientos dedicados a la cultura por primera vez estaban funcionando sin solaparse, asumiendo cada uno de ellos distintas metas. Y así la Asamblea Amarika se centraba en el arte próximo; Krea se orientaba hacia el ámbito de las artes escénicas, audiovisuales; Montehermoso programaba desde una perspectiva de género, y Artium asumía su labor de buque insignia de la provincia. Por fin los astros parecían alinearse. Por fin teníamos un mapa elaborado, una hoja de ruta, en el que no cabían duplicidades, solapamientos. Pero estos días de campaña electoral estamos viendo como el mapa se emborrona: el futuro de Krea es incierto; Montehermoso sufre duras críticas por parte de un sector de nuestro Ayuntamiento, Amarika tiene asegurado el funcionamiento para 2011, pero el año 2012 se presenta inseguro… Sólo Artium parece mantenerse alejado del peligro. Quizá porque algunos entienden que es un espacio necesario para atender a los turistas culturales. Queda claro, por tanto, que ningún responsable político había elaborado previamente ese mapa. Queda claro que han sido las personas que gestionan las infraestructuras las que han entendido la lógica de la complementariedad de misiones. Era mucho pedir que este necesario escenario cultural hubiera sido el resultado del trabajo en equipo de los políticos que dirigen la Caja Vital, el Ayuntamiento y la Diputación. Los “tres castillos culturales” parecen querer volver a tirar cada uno para su lado, desmembrando así la cultura de este territorio. Estos días preelectorales, además, hemos visto como el órgano que crearon en su día para buscar una complementariedad de tareas (“Cultural Álava”) ha sufrido otra herida mortal: cada institución quiere que en las actividades que promueven bajo el sello “Cultural Álava” se deje de mostrar dicho sello y que aparezca su propio emblema. Las críticas si se argumentan sobre criterios sólidos sirven para mejorar, para trasformar nuestra realidad. Es verdad que en tiempos de crisis cada euro que se invierta en cultura, en investigación, en educación, en lo que fuere, tiene que medirse. Pero no cerramos una biblioteca por que no tenga miles de usuarios. Lo que intentamos es optimizar su funcionamiento para que cumpla bien su cometido. En ese sentido Krea, Montehermoso, Artium, Amarika tienen que hacer un esfuerzo por acercarse más al ciudadano. Por incidir en nuestro contexto. Por ser una herramienta al alcance de todos. Una herramienta que posibilite un escenario culto, crítico, creativo. Pero es imposible valorar si nuestras instituciones culturales están cumpliendo esa misión tirando de encuestas públicas. Eso es puro populismo, demagogia. Existen fórmulas. Quizá sea interesante implementar en esos contextos auditorías sociales y culturales realizadas por agentes culturales y sociales. Marcar unos indicadores y analizar si realmente se cumplen. Y, si no es así, fijar los mecanismos para que lo hagan.