24.3.12

EL INVIERNO DEL DIBUJANTE

“El invierno del dibujante” es el título de una novela gráfica pergeñada por el premio nacional de cómic Paco Roca. Pero también es algo más, pues desde hoy viernes 23 de marzo hasta el 23 de mayo podemos visitar en Zuloa la exposición que lleva el título de esta interesante obra historietística. La muestra consta de veinticuatro paneles explicativos narrados por el autor, con once páginas originales del álbum recopilando también año y medio de documentación y material complementario que el autor utilizó para la creación de “El invierno del dibujante” (2010).

Pero aparte del interés de poder contemplar el proceso de creación de la obra (no deja de ser una especie de “making off”) la exposición nos desvela también parte de los contenidos, del espíritu del libro: la historia de unos dibujantes que se rebelan contra la empresa en la que trabajan. La historia de cinco creadores que allá en la España franquista de los años cincuenta, hartos de que no se reconozca su trabajo, deciden independizarse de la poderosa editorial para la que dibujan (la editorial Bruguera; la que alumbró personajes como Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Doña Filo y sus hermanas, Capitán Trueno…), con el propósito de fundar su propia revista: “Tío Vivo”. Y de cómo Bruguera utiliza su posición de poder, sus influencias, en el mercado del tebeo, para, primero, hundirles económicamente y, para al poco, volverles a contratar poniendo de nuevo en marcha la revista “Tio Vivo”, pero esta vez bajo el sello Bruguera. Curiosamente la Editorial Bruguera había sido una empresa familiar –con marcada sensibilidad de izquierdas- que se había atrevido a acoger en la postguerra española a muchos de los que habían sido perseguidos por el régimen franquista; pero ahora, convertida en un gran monopolio editorial -dedicado al cómic y al libro, fundamentalmente- estaba abandonando sus ideales iniciales para convertirse en una especie de Saturno devorando a sus hijos.

El libro, por tanto y en el fondo, no deja de hablarnos del difícil papel del creador que se haya supeditado siempre a la aplastante lógica del un mercado que cada vez constriñe más su labor. Y de cómo la rebelión del artista, la disidencia, acaba asumida por éste. Cualquier crítica, la independencia creativa, ideológica, la libertad del creador, queda absorbida por la dictadura de las estructuras económicas relacionadas con la cultura. Una empresa dedicada a la cultura, se debe más el mundo del comercio que al de la cultura, esa es la realidad. Y el creador tiene que comer, tiene que vivir, tiene que pagar sus facturas.

En la muestra podemos ver algunas viñetas de los cinco dibujantes “rebeldes” así como algunos ejemplares de la revista “Tío Vivo".

“El invierno del dibujante”, ha obtenido el premio de Diario Avisos de Tenerife, el premio al mejor guión y mejor obra española del Salón del cómic de Barcelona y mejor obra y mejor guión en Expocómic.