8.10.12

INMERSIONES

La semana pasada insistíamos sobre una realidad: son muy malos momentos para la cultura y el arte. Pues a unos recortes acumulados en estos últimos años de un setenta por ciento desde el ámbito público se le suma una bajada de ventas de productos artísticos en el sector privado de un cuarenta por ciento. Como también recordábamos en columnas anteriores, la cultura, aparte de ser un bien inmaterial que hay que promover, incentivar, proteger también es una industria. Una industria que, hasta hace poco, generaba un cinco por ciento del producto interior bruto de este país. Por eso es incompresible que ahora sea un sector tan discriminado, tan maltratado desde lo público. Quizá porque el propio sector no ha sabido hacerse entender, defenderse, protestar, organizarse como otros. El futuro pinta muy negro. Por eso es un milagro que iniciativas culturales que llevan años funcionando continúen hoy en día en marcha. El viernes pasado poníamos como ejemplo la revista de humor gráfico TMEO, que lleva 25 años dando guerra y que en su último número editado amplía tirada y puntos de venta. Y, ahora, queremos poner otro ejemplo: “Inmersiones”, una actividad que arranca estos días y que se desarrolla en Vitoria durante este último trimestre del año. Una actividad cuyas cuatro anteriores ediciones eran apoyadas por nuestra Diputación dentro del interesante Programa Amarika y que –desaparecido este programa- ahora cabalga en solitario con el apoyo económico del Gobierno Vasco, de la Fundación 2012, del también sepultado proyecto Gauekoak y del espacio independiente Zuloa. Una lástima que la Diputación haya dejado escapar de su cobijo a una iniciativa que se apoya sin titubeos desde otras instituciones. Dinero que pierden, en definitiva, pues arrojaba un saldo favorable. 

El principal interés “Inmersiones” es su trabajo en pro de la difusión de los jóvenes artistas del ámbito del País Vasco y Navarra. Para esta edición se contará con la participación de cuarenta de ellos, previa convocatoria. Una convocatoria que finaliza el próximo treinta de octubre. A través de ella se selecciona a quince artistas para que presenten ante el público –como si de un congreso de artistas se tratara- sus trabajos. Otros veinte son seleccionados para que expongan sus dossiers en una muestra que tendrá lugar en Zuloa. Y, finalmente, otros seis, ocuparán por un día esta sala para presentar en vivo y en directo sus proyectos, obras, mientras son visitados por gestores del ámbito de la cultura, y también, por la ciudadanía.

Es ésta una iniciativa sostenible, muy económica: cualquier exposición al uso que genera una institución cuesta el doble. Por eso es paradójico que “Inmersiones” este año se desarrolle en espacios privados: Zuloa y los locales del programa “Berakah” ubicados en el Casco Histórico de nuestra ciudad. Para más información sobre “Inmersiones”, pueden ustedes consultar su blog: http://inmersiones2012.wordpress.com/