2.12.12

MONTEHERMOSO

Todavía sigo dándole vueltas a la cabeza al cierre de Montehermoso: un centro cultural que desde hace quince años promovía y difundía el arte y la cultura contemporánea en nuestro entorno. No hay artista, agente cultural, ciudadano amante del arte y de la cultura en esta ciudad que no haya tenido vinculación con dicho centro. Se trataba del buque insignia de nuestro Ayuntamiento en materia de cultura. Una ayuntamiento, que como otros, dedicaba hasta hace bien poco un 4,5 % de sus presupuestos a apoyar, incentivar, la cultura.

¿Dónde están esas personas del mundo de la creación, del arte, del pensamiento que han desfilado por Montehermoso? ¿Por qué no dicen nada? Lo que sucede en esta ciudad es de juzgado de guardia.

Verbigracia, en nuestra ciudad vecina, Bilbao, acaban de eliminar la beca dedicada al cómic –la beca Alhóndigakomik- y cientos de personas vinculadas con el noveno arte están moviendo un manifiesto reclamando que la beca no sea eliminada. Artistas visuales, pintores y escultores, además de catedráticos y otros profesores universitarios nacionales e internacionales, ensayistas, teóricos, periodistas, escritores…se unen para reclamar que no se suprima dicha beca. Una beca única en España destinada a promover el trabajo de jóvenes autores: los candidatos presentaban un proyecto que luego desarrollaban en “La casa de los artistas” de Angulema.

Y en Vitoria vemos como paulatinamente perdemos equipamientos, proyectos culturales sin que nadie mueva un dedo. Y si lo mueven, es más para atacar que para defender. Vitoria, de ser una ciudad punta de lanza en el mundo de la creación, en un par de años ha pasado a situarse en la retaguardia más recalcitrante. Estaríamos en el culo de la cultura, si ésta tuviera posaderas. Perdemos capital simbólico, perdemos atractivo cultural y turístico –turismo de calidad- de cara al exterior, perdemos patrimonio inmaterial, perdemos espacios de oportunidad para artistas, empresas y asociaciones culturales, galerías de arte…

No es la crisis, no es la falta de recursos. El 4,5 % de los presupuestos que invierte un Ayuntamiento en Cultura se recupera con creces. Pero nos quieren incultos, nos quieren sin capacidad de respuesta. Cualquier actuación, proyecto que les huela de lejos a cultura, a pensamiento, a crítica, a arte lo están eliminando. Pan y circo. Porque para el circo y sus gladiadores hay dinero. Para atraer a los famosos de las series televisivas y patearse cuarenta millones de las antiguas pesetas en cuatro días en fiestas, comidas y hoteles… para eso hay pasta. No quieren cultura, quieren saraos. Quieren espectáculo. Y si se nos seca la sesera, mejor que mejor.

¿Dónde están esos artistas que expusieron en Montehermoso? ¿Por qué no hablan? Hace un año acaban con el Proyecto Amarika, el Centro Cultural Krea no se inauguró, cae también Gauekoak, ERE en Artium, el modelo de los centros cívicos peligra… Esto es una pesadilla. Pero me pellizco y no: esto es la realidad.