18.3.13

LA CONQUISTA DE LA CIMA

La radio libre –y vitoriana- Hala Bedi nació el primer día de las fiestas de la Blanca, el 4 de agosto de 1983, con el objetivo de apostar «por una forma de comunicación diferente». En este 2013 se cumplen, por tanto, treinta años desde que dicha plataforma social empezó a emitir como antena alternativa. Y veinticinco desde que el gaztetxe de Gasteiz comenzó a funcionar como espacio ocupado por los jóvenes para realizar diversas actividades culturales, sociales, de una manera participativa, asamblearia. Recordemos como el gaztetxe inició su andadura «con una patada a una puerta» la víspera de San Prudencio de 1988. También el año pasado, en 2012, la veterana revista de humor “TMEO” cumplió un cuarto de siglo.

Estos tres proyectos paridos en nuestra ciudad –bueno, el “TMEO” nació en Pamplona, pero creció en Gasteiz- son la demostración de que se puede funcionar de una manera asamblearia, autogestionada y sin ayudas institucionales durante muchos lustros. Pero por otra parte son también la constatación de la ineficacia de nuestras instituciones en materia cultural. Porque… ¿existe algún proyecto en nuestra ciudad gestionado por ellas que lleve funcionando un cuarto de siglo? No. Mucho tendrían que aprender nuestros responsables políticos del Gaztetxe, de Hala Bedi y del TMEO. Quizá estos tres colectivos deberían de impartirles un cursillo.

Hala Bedi y Gaztetxe están ahora mismo preparando sendas publicaciones que recogen su historia. TMEO ya publicó el año pasado un “Especial 25 aniversario”. Queda claro que su pasado tiene peso en nuestra ciudad. Pero ¿cuál es el su futuro? TMEO, ahí sigue. No sólo en los bares de siempre y en las tiendas especializadas del Estado, sino que desde hace ya tres números incluso podemos comprarlo en los kioscos de Euskal Herría, más en todas las librerías Elkar. Las plataformas populares Hala Bedi y Gaztetxe, en cambio, siempre han tenido su existencia pendiente de un hilo: amenazas de desalojo en el primer caso y de cierre en el segundo. Aunque últimamente parece ser que nuestras instituciones se han olvidado de ellas. ¿O no? Juguemos a la política ficción. Imaginemos una nube negra abatiéndose sobre gaztetxe de Vitoria. Recordemos que el Gasteiz Antzokia –esa nuevo equipamiento vinculado al euskera y la cultura vasca impulsado por Bildu y compartido bajo pacto por el resto de grupos- se va a ubicar en Montehermoso. Para ello se va a realizar una obra de gran envergadura pues estamos hablando de construir un espacio para conciertos, teatro. Y el gastexte está dentro de la parcela de Montehermoso, pues era la caseta del guardia que custodiaba el palacio. ¿Querrá el PP vincular el derribe del gastetxe al pacto con Bildu como condición para poner en marcha el Café Antzokia? El gastetxe siempre ha impedido esa ansiada conquista por parte del Ayuntamiendo de la cima de la colina, de la cima de Gasteiz. ¿Cómo respondería en ese caso Bildu? Aunque, como digo, todo esto es pura ficción. Porque eso nunca pasará.