18.11.13

DEGENERADO

En el año 1937 bajo el título de "Arte Degenerado" los nazis exponían en Münich 650 obras de arte. Obras saqueadas de los museos y galerías privadas alemanas.

Otras, robadas a familias judías mientras éstas intentaban huir del país. Pinturas, esculturas, dibujos… de artistas hoy en día tan consagrados como Klee, Van Gogh, Chagall, Kandinsky, Picasso, Munch… que eran consideradas degeneradas por ser producto de una "fantasía enfermiza". Y para dejar bien claro que ese era un arte depravado, ridículo, sin valor, acompañaban las obras de estos artistas con dibujos de discapacitados mentales, comentarios despectivos… La idea era mofarse del arte moderno. "Lo que están viendo son los productos enfermos de la locura, la impertinencia y la falta de talento. Necesitaría varios trenes de carga para limpiar nuestras galerías de esta basura... Esto sucederá pronto", apuntaba el presidente de la Cámara de Cultura del Tercer Reich en la inauguración de la exposición de Múnich.
16 mil obras fueron sustraídas en la Alemania nazi. La mayoría de ellas fueron destruidas. Pero algunas de las obras de aquella muestra de "Arte Degenerado" y algunas otras que los alemanes consideraron fuente de negocio fueron vendidas en subastas internacionales para aportar fondos al régimen nazi.

Y estos días hemos leído como unas 1.500 pinturas de “arte degenerado” se han descubierto en un apartamento de Múnich por la policía alemana. Apartamento perteneciente a un anciano hijo de un coleccionista alemán que durante la era nazi había comprado estos cuadros a bajo precio. El anciano conservó durante cincuenta años las obras en habitaciones oscuras de su vivienda y optó finalmente por irlas vendiendo para vivir. Pero fue detenido por las autoridades en septiembre de 2010 cuando se trasladaba en tren desde Suiza a Múnich portando grandes cantidades de dinero en efectivo.

Me llama mucho la atención que una persona pueda estar rodeada de 1.500 obras de arte durante toda su vida manteniéndolas alejadas del público, escondiéndolas en habitaciones oscuras, rodeadas de basura y latas vacías de cerveza, con la imposibilidad de disfrutar así de ellas. ¿Esas obras simplemente eran simplemente dinero para el anciano? El valor monetario de la colección se estima en unos 1.000 millones de euros. Ahora mismo ese “tesoro artístico” se encuentra en una bóveda de seguridad del servicio de aduanas de Baviera mientras expertos en la materia tratan de certificar su autoría y valor. Y no se quieren hacer, por ahora, públicas las obras porque se teme que los miles de herederos de los antiguos propietarios de las pinturas reclamen su propiedad. Así que vuelven a estar escondidas: antes en una habitación, ahora en una cámara de seguridad. Lo curioso de todo esto es que, una vez más, se confunde el valor cultural, artístico, de una obra con su valor monetario. El arte actualmente sí que parece haber “degenerado”: solo es un producto de compra y venta. Sólo dinero.