10.5.14

DEPÓSITO

Un grupo de artistas ―agrupados bajo las siglas de “Asociación Inmersiones― entregaron a Artium hace tres días una obra de arte. Quizá la obra más compleja realizada nunca en esta ciudad. Se trata de un cilindro hueco de hierro que está cerrado. En un extremo tiene un tope soldado, en el otro una tapa roscada del mismo material, soldada a la rosca y sellada con lacre. El cilindro consta de dos inscripciones talladas, una en la tapa y otra en un lado del tubo. En ambas inscripciones consta la siguiente cifra: 1015,17. En el interior del tubo nos encontramos con dos elementos que no podemos ver pues éste, repetimos, está cerrado: por una parte 1015,17 euros, moneda de curso legal en billetes y metálico; y por otra una relación de los adquirentes de las obras de arte donadas por artistas en cuya subasta pública se obtuvo la citada cantidad. Una subasta que tuvo lugar el 13 de diciembre de 2013 en ORTZAI teatro, en el marco de “Inmersiones 2013 Anti-dinero”. El objetivo de dicha subasta era recaudar cierta cantidad de dinero con el propósito de confinarlo en el cilindro metálico. La obra se titula: “1015,17 €, obra en depósito”. Su autoría es colectiva, pues se realizó entre el grupo de personas que asistieron a “Inmersiones” y que grabaron el acto de introducción del dinero en el turulo para documentar que éste realmente está ahí confinado.

La obra no se ha vendido ni donado a Artium. Se ha cedido en depósito. Como si Artium fuera un banco. Esto no es nada inusual: la mayoría de los museos del mundo aceptan obras en depósito. En este caso, según pone en el contrato firmando por ambas partes: “la obra cedida pasará a formar parte de los fondos artísticos de la Fundación ARTIUM de Álava y tendrá su ubicación en dependencias del Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo ARTIUM, donde podrá ser exhibida con carácter público. Este depósito es voluntario, gratuito y temporal y no supone la transmisión de la titularidad de la obra (…) quedando autorizada la Fundación ARTIUM de Álava para la inclusión de la obra depositada en los catálogos, programas o publicaciones que realice. La obra permanecerá depositada (…) durante un periodo mínimo de 5 años.”

La obra ha sido valorada en 1.015,17 euros. La asociación “Inmersiones” explica en su blog: “Realizamos la gran subasta de arte de Inmersiones 2013 para captar dinero con la finalidad anunciada de aniquilarlo”. Y así es, pues si el dinero se ha convertido en una obra de arte custodiada por un museo, éste ya no puede ser utilizado. El arte, en este caso, ha destruido el dinero. Y de una manera legal. Pues es ilegal destruir dinero. Pero por otra parte, al convertirse en arte, el dinero como obra también tiene un valor: el de su tasación en el mercado del arte que posiblemente sea superior a 1015,17 €. Luego el dinero destruido se ha convertido en… dinero. Nos encontramos ante una irónica obra que nos hace perdernos entre un laberinto de espejos para reflexionar sobre el arte y el dinero.