7.12.15

SECTORES

Por fin tenemos Mesa Sectorial de la Cultura en Álava. Mahaia, se denomina. Recordemos que en junio pasado varios creadores de la ciudad hicieron un llamamiento a los agentes culturales de la ciudad para congregarse en una primera Asamblea de cara a poner en marcha una estructura y un ideario común que les permitiera constituirse en interlocutores ante nuestra gobernanza. Se juntaron, debatieron, se citaron en un segundo encuentro -pues esta primera reunión se les quedó corta- y este verano redactaron un “Documento 0” que recoge su manera de organizarse y un ideario de mínimos comunes. La plataforma se presentó públicamente el pasado 30 de septiembre contando ya con 300 abonados. Su portavocía (el Consejo Provisional Mahaia) dejaba bien claro que su idea era empoderarse aglutinando a todos los sectores culturales de cara a incidir en las políticas culturales locales. La Mesa está integrada por autores, intérpretes, educadores, mediadores, técnicos y usuarios de cultura. El modelo de funcionamiento se estructura en torno a diversos grupos de trabajo: por un lado los sectoriales: artes visuales, artes musicales, arquitectura, artes escénicas, literatura, mediadores, público, arquitectura o cine. Pero por otro lado, los que surgen de ciertas reivindicaciones de los propios agentes culturales sea cual sea al ámbito al que pertenecen.

Y es que los problemas de la Cultura en nuestro territorio no son sólo atribuibles a la ineficacia de las políticas culturales (si es que alguna vez han existido; aunque la ausencia de políticas también es una manera de hacer política) generadas por nuestra gobernanza estas últimas décadas. Los propios agentes culturales han tenido también su corresponsabilidad: nunca han sabido superar sus diferencias mostrándose incapaces de articular una voz única de cara a reclamar ante las instituciones cuestiones tan básicas como: la mejora de las condiciones de los agentes culturales en términos de dignidad social, la consolidación o creación de estructuras adecuadas a sus necesidades, elaboración de un Plan Estratégico de la Cultura en Araba/Álava, defensa de la paridad de género en la cultura, defensa del equilibrio territorial tanto cualitativo como cuantitativo, defensa de la paridad entre lo local y lo foráneo, defensa de la cultura vasca, defensa de la complementariedad entre las diferentes culturas existentes en el territorio, defensa de la autonomía e independencia de las estructuras culturales, implantación de las buenas prácticas, el buen gobierno y de la transparencia en las instituciones culturales, la implantación sistemática y racional del 1% dedicado a la cultura en las obras públicas, la creación de ayudas, becas y residencias, la formación cultural de alumnado y profesorado y la implantación cultural en los planes de estudio, colaboraciones con los estamentos universitarios, medidas fiscales de supervivencia y mecenazgo, etc.


Esperemos que el trabajo de Mahaia empiece a arrojar sus frutos.