22.4.17

GRAVEDAD

El MOMA, el museo de arte moderno y contemporáneo más importante de Estados Unidos y quizá del mundo, estos días le está plantando cara a Trump. Y lo hace mostrando su rechazo al veto del presidente americano a la entrada de ciudadanos de ciertos países musulmanes. Recordemos que el MOMA se inauguró en 1929 con el objetivo de “ayudar a la gente a entender, beneficiarse y disfrutar de las artes visuales de nuestro tiempo”. El museo mostró en sus primeros años obras de los impresionistas Van Gogh, Gauguin, Cézanne… Al poco incorporó piezas de Picasso, Matisse o Kandinsky. Creaciones que, en la mayoría de las ocasiones, no eran bien aceptadas por un público que no estaba preparado para apreciar este tipo de arte. Pero el MoMA mostró su valentía a la hora de exponer las últimas obras artísticas por controvertidas que éstas fueran. De este modo se erigió en modelo para el resto de los museos de arte contemporáneo del planeta. Y, ahora, sigue mostrando su valentía. De una manera elegante: exponiendo obras de artistas procedentes de territorios vetados por Trump. Donde antes había obras significativas de creadores de la talla de Picasso, ahora el visitante puede contemplar las realizadas por artistas procedentes de países afectados por el “muslim ban” de Trump. Junto a cada pieza, el museo ha colgado un cartel que explica los objetivos de este proyecto: "Esta obra es de un artista de una nación a cuyos ciudadanos se les deniega la entrada en EEUU, de acuerdo con una orden ejecutiva presidencial dictada el 27 de enero de 2017. Esta es una de las muchas obras de arte de la colección del museo instalados a lo largo de las galerías de la quinta planta para expresar los ideales de acogida y libertad tan vitales para este museo como lo son para los EEUU". Algunos dirán de este gesto que es inútil, que con ello nada cambia. Pero los gestos hoy en día son muy valiosos. No olvidemos que el arte también es un gesto pues es representación, no realidad. Pero tiene resonancia en “lo real”. Influye en quién lo percibe. Y puede ser un detonante para propiciar cambios.

Artium, ha querido hacerse eco del gesto del MOMA. Como una antena, ha recogido su señal para después, como un repetidor, emitirla. Y así, nos presenta una exposición que lleva por nombre “La gravedad de las cosas” y que estos días podemos visitar. “Sólo la gravedad de los acontecimientos puede hacer cambiar a un museo su programación. Sólo las decisiones ejecutivas que transforman en cualquier sentido nuestro contexto, legitiman una reacción imprevista. Y sólo la necesidad urgente de empatía, de solidaridad con la vida y sus seres nos permite poder cambiar el curso de nuestra dirección.”, escribe Castillejo, director de Artium y artífice de la muestra. Una muestra que reúne una selección de artistas procedentes de estados africanos, musulmanes y latinoamericanos que actualmente sufren las insolidarias políticas de occidente cimentadas en el miedo al foráneo. De obligada visita.