10.5.17

PUENTE KWAY

En julio del año pasado se anunciaba que la parcela ocupada por frontón de El Campillo y el Palacio Escoriaza Esquivel acogerá el proyecto cultural estrella de Bildu: el Gasteiz Antzokia. Recordemos que este proyecto –proyecto pensado para impulsar la cultura eukaldun- fue propuesto en 2008 por el que por entonces era el único concejal de EA –Antxon Belakortu–, hoy integrado en la coalición EH Bildu. De hecho, el coste del nuevo equipamiento se incluyó en el presupuesto municipal de 2008, apoyado por el PNV y el PSE. Un proyecto que se iba a levantar por fin en 2013 en la parcela de los antiguos cines Guridi. No cuajó. Después se pensó en que el antiguo banco de España fuera el lugar que lo albergara. Tampoco prendió esa idea. Más tarde se apostó por levantarlo encima del Depósito de Aguas, incluso se elaboraron unas bonitas infografías. Pero el Antzokia no salió del plano de la “cultura ficción” en el que parecía estar atrapado. Y, ahora –y parece que esta vez va en serio si el asunto, eso sí, cuaja antes de que se cierre la actual legislatura- la ubicación elegida es la cima de la colina de Gasteiz. El Ayuntamiento convocó este enero pasado un concurso de ideas para la organización y el diseño del Gasteiz Antzokia en la parcela ocupada por el frontón y el Palacio. Se han presentado 14 ideas.

Tanto el vecindario como quienes están detrás del proyecto del Antzokia manifestaron en su día que preferirían que no se tocara el espacio del frontón. Es por eso que en el pliego de condiciones del concurso se incluyó la posibilidad de no derribarlo. Recordemos que dicho frontón es una infraestructura que el barrio recuperó y que lleva años autogestionándose de manera asamblearia. Una experiencia vecinal única para el Casco Viejo pues, por primera vez en décadas, diversos colectivos y personas acordaron aunar esfuerzos y sensibilidades para solucionar un problema que la incapacidad institucional le había ocasionado a este barrio: la pérdida de su frontón. El frontón, es por tanto un símbolo más que un espacio. El frontón simboliza para muchos vecinos del Casco Viejo un trabajo conjunto. En ese sentido, da igual que lo incluyan o no en el pliego de condiciones como espacio físico a respetar, pues realmente lo que habría que respetar es su espíritu: la autogestión.

En la película “El puente sobre el río Kwai”, recordemos, unos reos ingleses deben construir por imperativo de los japoneses un puente sobre el río Kwai, en Tailandia, para que pase el por él el ferrocarril. Al principio su idea es sabotear el puente, pero, bajo el mando del coronel Nicholson (un excelente Alec Guinness) llegan a la conclusión de que el puente debe ser construido como algo que les une. Como símbolo de moral colectiva, espíritu de superación y dignidad ante las condiciones desfavorables en las que se hayan. En ese sentido, el frontón del Campillo es un puente. Y quizá el proyecto del Gasteiz Antzokia no lo sea.