2.10.17

MICROMECENAZGO

Como es sabido, el micromecenazgo -o crowdfunding- es una herramienta que sirve para financiar de manea colectiva proyectos de diversa índole. Una herramienta desarrollada hace escasamente una década: su bautizo coincide con el inicio de la crisis económica en 2008. Recordemos que la debacle monetaria trajo consigo el cierre del grifo de la financiación bancaria. Por otra parte, las instituciones públicas también retiran su apoyo a gran número de propuestas de investigación, emprendimiento, creación. Por una parte, porque el dinero público se invierte en rescatar a los bancos, y, por otra, porque se aprovecha esta coyuntura para aplicar unas políticas marcadamente neoliberales. La financiación a través de la colaboración colectiva no deja de ser, por lo tanto, una fórmula de supervivencia para la gente de la cultura, de lo social, del emprendimiento. Una fórmula que permite que múltiples iniciativas se desarrollen con el apoyo de la sociedad civil pues tanto las instituciones públicas como las privadas parecen haberse esfumado. Apoyos que no sería posible conseguir sin la existencia de los medios de comunicación electrónica: existen plataformas virtuales de crowdfunding que sirven de soporte para que el necesitado de recursos económicos pueda encontrar esa financiación. Éste envía el proyecto a dicha plataforma describiendo su proyecto y el dinero que necesita, se promociona en “la nube” lo máximo posible… y puede que el emprendedor consiga la financiación o no.

Un ejemplo cercano de crowdfunding en nuestra ciudad: el realizador Aitor López de Aberástegui busca financiación para la realización de un documental. Aitor, describe así el proyecto: “Bidean jarraituz es un largometraje documental que hablará sobre el camino recorrido por Bingen Mendizabal, desde sus inicios hasta convertirse en uno de los más importantes creadores de bandas sonoras de nuestro cine, la historia de un hombre sencillo haciendo grandes cosas. Hablaremos sobre el binomio música-cine a través de la historia de nuestro protagonista y de la del resto de grandes artistas que han participado en su carrera durante los últimos treinta años. Trataremos temas como la influencia de la crisis en las formas de hacer cine y música o la importancia de hacer lo que a uno realmente le gusta, algo habitualmente alejado de la vorágine del éxito dentro de la cultura de masas.”

Para muchos, el crowdfunding puede ser una solución. Pero es una solución que evidencia que existe un problema. Y el problema es que las instituciones públicas han abandonado sus responsabilidades hacia el mundo de la cultura. No puede ser que la respuesta sea que la ciudadanía que ya paga sus impuestos para que el trinomio “cultura, educación, sanidad” esté al alcance de cualquiera tenga que, además, constituirse en mecenas. Esperemos, por lo tanto, que nuestros departamentos de cultura apoyen este documental que habla de nuestro cine, de nuestra música y de nuestros artistas.