22.5.18

SOCIÓMETRO


En ocasiones hemos hablado del escaso interés que muestra nuestra gobernanza hacia dos ámbitos fundamentales para el desarrollo óptimo de sociedades e individuos como son la educación y la cultura. Desde el ámbito educativo, por ejemplo, vemos como las materias más relacionadas con las Humanidades y las Artes van desapareciendo de las aulas de enseñanza. Y así, el último atropello que el Gobierno ha llevado a cabo con las Humanidades es fulminar, a partir del nuevo curso, la asignatura de Literatura Universal: deja de ser optativa en segundo de Bachillerato. Y desde el ámbito cultural, una vez pasada –según nos cuentan los que nos gobiernan- la crisis económica, nuestro “músculo cultural” se ha visto gravemente mermado y no parece haber demasiado interés por costearle unas sesiones de rehabilitación. En resumen, el mensaje implícito que nos lanza nuestro Gobierno es el siguiente: “aprende rápido para integrarte en el mercado laboral, produce y no pienses”
Podríamos pensar que es la propia ciudadanía la que pasa de la cultura y que nuestras Administraciones tomando nota de ello responden en consecuencia intentando complacerla como un padre que malcría a su hijo atendiendo sus caprichos. Pues va a ser que no. Si leemos el último sociómetro del Gobierno Vasco -centrado en recabar las opiniones de los vascos en relación a la cultura- publicado este mismo mes podemos constatar como una amplia mayoría de la ciudadanía declara que la cultura es un tema prioritario para ella (el 57 % del total de los entrevistados) y que cree que se debería apoyar en mayor medida (64 %). También se patentiza que los ciudadanos relacionan sobre todo y primero la cultural con el conocimiento y el aprendizaje de cosas nuevas (51 %) y, en segundo término, con el disfrute (36 %). Además, y ahí se transmite un mensaje claro a nuestra gobernanza, la mitad de la población (57 %) considera que las políticas culturales deberían tener una prioridad alta entre las políticas del Gobierno y otro 35 % opinan que deberían tener una prioridad media. Tan sólo el 3 % opina que la prioridad de la cultura debería ser baja. Además, seis de cada diez personas opinan que las Administraciones Públicas deberían apoyar la cultura en mayor medida que en la actualidad (64 %), dos de cada diez que en la misma medida (21 %) y tan sólo uno de cada diez opina que se debería apoyar menos que en la actualidad (9 %). La opinión más extendida es la de quienes creen que los recursos destinados a la cultura se deberían emplear, sobre todo, para hacer que la oferta cultural sea más asequible (43 %), a continuación quienes creen que los recursos se deberían emplear para apoyar a las y los creadores (28 %) y conservar el patrimonio (22 %). Finalmente, en torno a ocho de cada diez opinan que invertir en cultura favorece mucho o bastante la convivencia (84 %), la calidad de vida (84 %) y, en tercer lugar, economía (81 %). Esperemos que los próximo que nos gobiernen tomen nota de todo ello.