8.6.18

URBANISMO



La activista Jane Jacobs (1906-2006), es una de las grandes referencias del pensamiento urbanístico. Es decir: de cómo planificamos los núcleos urbanos. Su libro “Muerte y vida de las grandes ciudades americanas” está considerado como uno de los trabajos más críticos e incisivos sobre el ordenamiento urbano. Y a pesar del medio siglo transcurrido desde que la autodidacta urbanista firmó este escrito, éste sigue de plena actualidad pues, en resumen, lo que predica es que la planificación urbana se base en el desarrollo de los barrios por y para sus vecinos. Pero Jane no solo era una teórica del urbanismo sino que dedicó toda su vida a detener los macroproyectos que trataban de modificar algunos de los espacios más representativos de las ciudades en las que vivió: Nueva York y Toronto. Y en ocasiones lo consiguió.
Jane argumentaba que el mejor conocedor de un barrio es el vecino que lo habita. Por lo que para solucionar los problemas urbanísticos de un lugar, lo más idóneo es contar con su participación. Defendía, por lo tanto, un modelo humano de la ciudad construido por la propia ciudadanía, anteponiendo las personas a los vehículos. Reivindicaba, abreviando, las calles como espacio público de convivencia y encuentro. Con el fin de ver los aciertos y errores de las ciudades, Jane alentaba a los ciudadanos a recorrer las calles en grupo, observándolas con visión crítica para que propusieran mejoras.
Un año después de su muerte, en 2007, algunos seguidores en homenaje a esta urbanista pusieron en marcha los “Paseos de Jane”, que arrancaron como actividad cultural en Toronto, aunque al poco se expandieron por infinidad de ciudades, entre ellas algunas vecinas nuestras como Bilbao (Barrio de Bilbao la vieja) o Donostia (Barrio de Amara). Vitoria también se sumó hace un par de años a esta iniciativa por obra del Servicio para la Convivencia y la Diversidad de nuestro Consistorio programando una exploración del distrito de Zabalgana. La arquitecta Isabela Velázquez, experta en urbanismo sostenible, fue guía de dicho paseo. Tras esta primera edición, el barrio de Coronación fue el escenario el pasado año de otro “paseo de Jane”. Y para 2018 se está pensando en acoger la experiencia en Zaramaga. Sería interesante trasladar esta experiencia a eso barrios precipitadamente construidos en nuestra ciudad, como es el caso de Salburua. Barrio con poco más de una década de vida con graves problemas constructivos y un acusado cierre de comercios. Con una parte del anillo verde que lo abraza al Este pero que contrasta abruptamente con él. Como sucede también en Zabalgana.
Una ciudad que presume – y con razón- de estar rodeada de un continuo natural articulado por diversos enclaves de alto valor ecológico y paisajístico debería haber cuidado también el perímetro urbanístico que mira hacia aquel. Quizá sea buen momento para pensar en reparar errores mejorando el urbanismo de estos barrios desde ámbitos como puedan ser el arte y el paisajismo.